Orar es acercarnos al Padre con corazón de hijos, en el Espíritu; practicamos cómo expresarnos y aprendemos a escuchar, discernir y esperar.
Orar es acercarnos al Padre con corazón de hijos, en el Espíritu; practicamos cómo expresarnos y aprendemos a escuchar, discernir y esperar.