El pasaje que leímos en nuestra boda · Grupos pequeños

Los primeros años de matrimonio, Lección 6. Leer 1 Corintios 13. En la boda se leyó que “el amor es sufrido”; después descubres que no puedes vivirlo y sientes culpa y desánimo

Pasaje principal: 1 Corintios 13

En la boda leímos: “La caridad es sufrida, es benigna”, pero después de casarnos descubrimos que no somos capaces de vivir así. Pablo escribió estas palabras para llamar al amor a una iglesia llena de conflictos; ante ellas, todos vemos cuánto nos falta. Cristo vivió plenamente el amor que se entrega, nos amó primero y nos perdonó. “Nosotros le amamos á él, porque él nos amó primero”: cuando no lo logramos, no dejamos de lado este pasaje ni seguimos adelante por pura culpa, sino que aprendemos día tras día dentro de la gracia y con la ayuda del Espíritu Santo.

Introducción

En muchas bodas cristianas se lee 1 Corintios 13. “La caridad es sufrida, es benigna; la caridad no tiene envidia, la caridad no hace sinrazón, no se ensancha”. Mientras se lee frase por frase, todos se conmueven. Sin embargo, después de uno o dos años de matrimonio, el mismo pasaje puede producir una sensación muy distinta. ¿Paciencia? Esta misma mañana le grité por una pequeñez. ¿No pensar el mal? Todavía recuerdo cada palabra que dijo hace tres años. Sentimos culpa, desánimo e incluso cierta resistencia a volver a leerlo.

En realidad, Pablo no escribió estas palabras para una boda. La iglesia de Corinto tenía muchos dones y también muchos conflictos: algunos se enorgullecían de hablar en lenguas, otros presumían de su conocimiento, hermanos llevaban a hermanos ante los tribunales, y durante la Cena del Señor unos se embriagaban mientras otros pasaban hambre. En medio de su enseñanza sobre los dones espirituales, Pablo se detiene para escribir este capítulo:

SI yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo caridad, vengo á ser como metal que resuena, ó címbalo que retiñe. (1 Corintios 13:1)

Por muchos dones, conocimientos o fe que alguien tenga, e incluso si entrega todo lo que posee y se sacrifica, sin amor nada es y de nada le sirve (1 Corintios 13:2-3). Después Pablo describe cómo actúa el amor:

La caridad es sufrida, es benigna; la caridad no tiene envidia, la caridad no hace sinrazón, no se ensancha; (1 Corintios 13:4)

No es injuriosa, no busca lo suyo, no se irrita, no piensa el mal; (1 Corintios 13:5)

Estas palabras fueron dirigidas originalmente a creyentes que no lograban llevarse bien. Aplicarlas al matrimonio también resulta muy pertinente, porque en el matrimonio dos pecadores conviven muy de cerca. Es normal leer este pasaje y sentir que no podemos cumplirlo: Pablo lo escribió precisamente para que los corintios vieran lo que les faltaba.

El pasaje es ante todo un llamado para que los creyentes amen en la práctica, y al leerlo todos quedamos expuestos. Pero no enfrentamos solos ese llamado. Cristo vivió plenamente el amor que se entrega: trató a Pedro con paciencia y, en la cruz, no buscó su propio bien, sino que dio su vida por nosotros. Juan dice:

Nosotros le amamos á él, porque él nos amó primero. (1 Juan 4:19)

Dios no esperó a que aprendiéramos a amar así para amarnos. Él nos amó primero en Cristo y nos perdonó. Por eso, cuando no lo logramos, no necesitamos dejar de lado el pasaje. Podemos volver a Él, reconocer lo que nos falta, recibir Su perdón, pedir al Espíritu Santo que produzca ese fruto en nosotros y seguir aprendiendo día tras día.

Este pasaje tampoco exige soportarlo todo. El versículo 6 dice que el amor “No se huelga de la injusticia, mas se huelga de la verdad”. “Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta” (1 Corintios 13:7) no significa fingir que no existen los golpes, las amenazas, el control o la infidelidad. El amor se alegra de la verdad; por eso el daño debe nombrarse y detenerse, y la persona herida necesita seguridad y ayuda.

Por último, Pablo dice: “La caridad nunca deja de ser” (1 Corintios 13:8) y “Y ahora permanecen la fe, la esperanza, y la caridad, estas tres: empero la mayor de ellas es la caridad” (1 Corintios 13:13). El amor matrimonial puede pasar por altibajos, pero el amor de Dios nunca deja de ser. Dentro de ese amor que no se acaba, aprendemos a amar a la persona que está a nuestro lado.

Notas de estudio

1. Estas palabras fueron dirigidas originalmente a la iglesia. 1 Corintios 12-14 habla de los dones espirituales, y el capítulo 13 aparece en medio. La iglesia de Corinto tenía muchos dones y también muchos conflictos. Pablo quería mostrarles que, sin amor, todos los dones carecen de valor. Aplicarlo al matrimonio es una aplicación del pasaje.

2. El amor se manifiesta en acciones. En 1 Corintios 13:4-7, Pablo describe el amor principalmente mediante acciones: es sufrido y benigno; no tiene envidia, no hace sinrazón, no se ensancha, no se irrita y no piensa el mal.

3. “No se huelga de la injusticia, mas se huelga de la verdad”. 1 Corintios 13:6 deja claro que este amor no lo tolera todo; está del lado de la verdad.

4. Llamado y gracia. El pasaje es ante todo un llamado para que la iglesia ame en la práctica, no un retrato secreto de Cristo. Sin embargo, Cristo vivió plenamente el amor que se entrega, nos amó primero y nos perdonó (1 Juan 4:19); por eso tenemos fuerza para aprender.

5. El amor nunca deja de ser. 1 Corintios 13:8-13 dice que los dones cesarán y que nuestro conocimiento es limitado; la fe, la esperanza y el amor permanecen, y el mayor de ellos es el amor.

Conversación

Apertura (unos 10 minutos)

Unas palabras antes de comenzar (quien dirige las lee)

Lo que compartimos en el grupo no se difunde fuera de él. Hay una excepción: si existe un daño que sigue ocurriendo, si está en riesgo la seguridad de un niño o de una persona vulnerable, o si alguien corre peligro inmediato de hacerse daño o dañar a otra persona, quien dirige no puede prometer confidencialidad absoluta. En general, primero intentará hablarlo con la persona afectada y solo comunicará la información necesaria a quienes realmente puedan ayudar. Si hay un niño o una persona que no puede protegerse, o si existe peligro inmediato, no se esperará a obtener consentimiento; según el caso, se contactará a un pastor, a profesionales acreditados, a la policía local, a los servicios de emergencia o a los servicios médicos. Ante un peligro inmediato, pidan ayuda en ese mismo momento y no dejen sola a la persona.

Rompehielos: De las bodas a las que has asistido, ¿qué momento recuerdas más? (Quienes vienen por primera vez también pueden compartir)

Sugerencia para quien dirige: Hablen con ligereza: el novio lloró al pronunciar sus votos, el padre puso la mano de su hija en la del novio, o alguien leyó un pasaje bíblico. Cierren con una frase: las palabras de una boda son hermosas; vivirlas en la vida diaria es lo difícil.

Repaso de la lección (lo lee quien dirige; cerca de 1 minuto, para quienes no hicieron la preparación)

Esta lección recorre 1 Corintios 13. Pablo dice que, aunque hablara lenguas humanas y angélicas, tuviera profecía, conociera todos los misterios, poseyera una fe capaz de trasladar montes, repartiera todos sus bienes a los pobres o entregara su cuerpo, sin amor nada sería. El amor es sufrido y benigno; no tiene envidia, no hace sinrazón, no se ensancha, no es injurioso, no busca lo suyo, no se irrita ni piensa el mal; no se alegra de la injusticia, sino de la verdad; todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera y todo lo soporta. El amor nunca deja de ser. Ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, y el mayor es el amor. El pasaje de comparación es 1 Juan 4: “Nosotros le amamos á él, porque él nos amó primero”. Hoy hablaremos juntos sobre ese pasaje que leímos en la boda, pero que después no logramos vivir.

Observación

1. Lean los versículos 1-3. ¿Qué cosas dice Pablo que carecen de valor si no hay amor?

Sugerencia para quien dirige: Hablar lenguas humanas y angélicas, tener profecía, comprender misterios y conocimientos, poseer toda la fe, repartir los bienes a los pobres y entregar el propio cuerpo para ser quemado.

2. Lean los versículos 4-7. ¿Con qué expresiones describe Pablo el amor? ¿Cuáles dicen lo que hace y cuáles lo que no hace?

Sugerencia para quien dirige: Lo que hace: es sufrido y benigno, se alegra de la verdad, todo lo sufre, cree, espera y soporta. Lo que no hace: no tiene envidia, no hace sinrazón, no se ensancha, no es injurioso, no busca lo suyo, no se irrita, no piensa el mal ni se alegra de la injusticia.

3. Lean los versículos 8-13 y después 1 Juan 4:19. ¿Qué cosas cesarán? ¿Qué permanece? Según Juan, ¿por qué podemos amar?

Sugerencia para quien dirige: Las profecías, las lenguas y el conocimiento cesarán; la fe, la esperanza y el amor permanecen, y el mayor es el amor. Amamos porque Dios nos amó primero.

Interpretación

4. Este pasaje fue dirigido originalmente a una iglesia llena de conflictos para llamarla al amor. Al leer “La caridad es sufrida”, a menudo sentimos que no podemos vivir así. Cristo vivió plenamente el amor que se entrega y nos amó primero (1 Juan 4:19). ¿Cómo cambia esto la manera en que leemos el pasaje?

Sugerencia para quien dirige: Esta es la pregunta central de la lección; denle suficiente tiempo. El pasaje es ante todo un llamado, no un retrato secreto de Cristo, y todos vemos ante él cuánto nos falta. Cristo vivió plenamente el amor que se entrega: trató a Pedro con paciencia y no buscó su propio bien en la cruz. Dios no esperó a que aprendiéramos a amar así para amarnos; nos amó y perdonó primero. Cuando no lo logramos, no seguimos adelante por pura culpa ni dejamos de lado el pasaje: volvemos a Él y pedimos la ayuda del Espíritu Santo.

5. “Nosotros le amamos á él, porque él nos amó primero”. En una relación cotidiana y segura, ¿cómo puede aprender a “no pensar el mal” y a “no irritarse” quien ha sido amado así por Cristo? ¿De dónde viene la fuerza? ¿En qué se diferencia esto de dejar pasar el daño y renunciar a pedir cuentas?

Sugerencia para quien dirige: En una relación cotidiana y segura: no sacar cuentas viejas, detenerse antes de hablar cuando sube la ira, disculparse por un arrebato y expresar una cualidad del otro. La fuerza viene de haber sido amados y perdonados primero, y del fruto que el Espíritu Santo produce en nosotros (Gálatas 5:22-23), no de apretar los dientes. Aclaren también que el amor no se alegra de la injusticia (13:6). “No pensar el mal” no cancela la denuncia, la protección, la rendición de cuentas ni la búsqueda de ayuda; cuando hay golpes, amenazas o control, la persona herida no tiene que ser la primera en disculparse.

6. El versículo 6 dice que el amor “No se huelga de la injusticia, mas se huelga de la verdad”. ¿Cómo nos ayuda esto a entender “Todo lo sufre” y “todo lo soporta”?

Sugerencia para quien dirige: Este amor está del lado de la verdad; no finge que el daño no existe. Soporta debilidades y diferencias, no golpes, amenazas, control ni infidelidad. Esas cosas deben nombrarse y detenerse, y la persona herida necesita seguridad y ayuda.

Aplicación

7. De 1 Corintios 13:4-7, ¿qué frase me cuesta más vivir? (Hablen de ustedes mismos; quien no desee hablar puede limitarse a escuchar; quienes vienen por primera vez también pueden compartir)

Sugerencia para quien dirige: Compartan primero una respuesta propia. Escuchen sin comentar ni dar consejos.

8. En una relación cotidiana y segura, ¿en qué pequeño asunto estás dispuesto a vivir esa frase esta semana?

Sugerencia para quien dirige: Ayuden a concretar, solo para relaciones cotidianas y seguras. Esto no se usa para ocultar daño, abandonar la rendición de cuentas ni seguir soportando control: no sacar una cuenta vieja una vez; detenerse diez segundos antes de un arrebato; disculparse por una ocasión en que se habló con ira; agradecer a Dios esta semana por una cualidad del otro. La lista de acciones que sigue parte de estas ideas.

Oración y práctica

Oremos juntos (unos 15 minutos)

Pidan a una persona del grupo que lea despacio 1 Corintios 13:4-7 y después 1 Juan 4:19. Guarden dos minutos de silencio. Cada uno piensa en cómo Cristo lo ha amado y presenta a Dios la frase que más le cuesta vivir. Quienes quieran pueden orar una o dos frases: dar gracias porque Cristo nos ama así, reconocer lo que nos falta o pedir al Espíritu Santo que produzca en nosotros el fruto del amor. Quien no quiera hablar puede orar en silencio; eso también es orar. Quienes vienen por primera vez pueden escuchar en silencio, sin ninguna obligación de orar ni de hacer una declaración. Al final, quien dirige cierra este tiempo de oración e intercede por los hogares de todos. Las peticiones de oración se quedan dentro del grupo; los asuntos sensibles no se escriben en la aplicación ni se envían al chat grupal. Para un seguimiento normal, primero se obtiene el consentimiento de la persona y luego se anota en privado solo una o dos frases necesarias. Si está en riesgo un niño o alguien que no puede protegerse, o si existe peligro inmediato de autolesión o de dañar a otros, no se espera a obtener consentimiento: hay que contactar de inmediato a los servicios locales de emergencia, a la policía o a una entidad de protección adecuada.

Pueden comenzar así (orientación para la oración):

Señor Jesús, Tú eres paciente y bondadoso con nosotros; no buscaste Tu propio bien, sino que cargaste con nuestros pecados para que recibiéramos perdón en Ti. Reconocemos que a menudo no vivimos las palabras que leímos en nuestra boda. Gracias por amarnos primero. Perdónanos y haz que el Espíritu Santo produzca en nosotros el fruto del amor, para que aprendamos día tras día a amar así a quienes están cerca. Protege también a quienes sufren daño dentro del hogar y haz que el amor camine junto con la verdad. En Tu nombre. Amén.

Lista de acciones de esta semana (unos 5 minutos)

Después de orar, cada persona elige una de las siguientes acciones para esta semana. Basta con una; si ahora no sabes cuál elegir, no pasa nada.

No hace falta registrarlo ni rendir cuentas; si quieres, la próxima vez puedes contar cómo te fue. Si no pudiste hacerlo, lleva a la oración aquello que te lo impidió.

Al volver a casa: una tarea para los dos

Si los dos cónyuges vinieron juntos, al volver a casa cada uno piensa primero por su cuenta y después comparte su respuesta con el otro. Si vino solo uno, puede pensar solamente en la primera pregunta y llevarla a la oración.

  1. De 1 Corintios 13:4-7, ¿qué frase deseo más vivir contigo?
  2. En estos años, ¿en qué ocasión me mostraste un amor así?

Compartan primero la segunda respuesta y después la primera. Uno habla y el otro se limita a escuchar, sin interrumpir ni aprovechar para decir: “Tú tampoco lo haces”. Al terminar, quien escuchó dice: “Gracias por contármelo”. Si en casa hay golpes o amenazas, si alguien controla el dinero o los documentos, impide ver a otras personas, o si alguno teme represalias por hablar, no hagan esta tarea ni la usen para organizar una negociación o confrontación. Primero busquen ayuda por separado como se indica en la lista de acciones.

Para seguir conversando

Pueden elegir la lección “El matrimonio es un pacto para toda la vida” de la serie “Armonía en el matrimonio” (Génesis 2:18-25), o “Ámense unos a otros: la señal del discípulo” de la serie “Ámense unos a otros: vivir juntos en el cuerpo de Cristo” (Juan 13:31-35).

Guía para quien dirige