El grupo pequeño como reflejo de la vida de la iglesia · Grupos pequeños

Prepararse para la multiplicación del grupo, Lección 2. Leer Romanos 16:3-16. Suponemos que la vida de iglesia solo es digna de ese nombre cuando hay mucha gente, actividades completas y abundantes recursos

Pasaje principal: Romanos 16:3-16

En el último capítulo de Romanos, Pablo saluda de una vez a más de veinte personas y menciona expresamente “la iglesia de su casa”. En aquel tiempo muchas comunidades de creyentes se reunían en hogares; no eran numerosas y se conocían por nombre. **El grupo de hoy puede encarnar estos aspectos importantes de la vida de la iglesia, pero siempre sigue formando parte de la iglesia a la que pertenece.**

Introducción

Cuando pensamos en una “vida de iglesia como es debido”, suelen venirnos a la mente muchas personas, un buen local, programas completos, un coro bien coordinado y predicadores conocidos. Según ese criterio, un grupo de diez o doce personas parece, naturalmente, poca cosa.

Romanos 16 puede ayudarnos a replantear esa impresión.

Este capítulo suele pasarse por alto: una larga lista de nombres que parece una agenda de contactos. Pero precisamente por eso resulta tan convincente: Pablo llama a cada persona por su nombre y conserva recuerdos y palabras concretas de reconocimiento sobre muchas de ellas.

Veamos el comienzo: “Saludad á Priscila y á Aquila, mis coadjutores en Cristo Jesús”. Pablo añade que “pusieron sus cuellos por mi vida” (Romanos 16:3-4). A continuación dice: “Asimismo á la iglesia de su casa” (Romanos 16:5). “La iglesia de su casa”: en aquel tiempo muchas comunidades de creyentes se reunían en hogares; aquí Romanos menciona específicamente la iglesia que se reunía en casa de Priscila y Aquila.

Veamos también cómo recuerda Pablo a estas personas (no ofrece detalles sobre todas; a algunas simplemente las saluda por nombre):

Fijémonos en la composición de esta lista: un matrimonio colaborador, una iglesia reunida en una casa, uno de los primeros creyentes, una hermana que trabajó mucho, parientes que estuvieron presos con Pablo, una persona que permaneció firme al ser probada, varias familias y una mujer mayor que fue para él como una madre. Hay hombres y mujeres, matrimonios y parientes. A partir de algunos nombres y de lo que se conoce de su contexto, los estudiosos consideran que probablemente había judíos y gentiles, y quizá personas libres y esclavas, aunque este pasaje no especifica la identidad de cada una. Al final dice: “Saludaos los unos á los otros con ósculo santo. Os saludan todas las iglesias de Cristo” (Romanos 16:16).

Este capítulo nos deja ver que, cuando un grupo de personas se reúne, ya están presentes varios elementos esenciales de la vida de la iglesia:

Primero, se conocen unos a otros. Pablo conserva recuerdos concretos de muchas de estas personas. Segundo, trabajan y sufren juntos. Aquí aparecen la colaboración, el trabajo y la prisión compartida. Tercero, hay un ambiente de familia. “Su madre y mía”. Cuarto, están conectados con una comunidad más amplia. “Os saludan todas las iglesias de Cristo”: la iglesia reunida en una casa nunca fue una isla.

Este último punto debe quedar claro: el grupo forma parte de la iglesia a la que pertenece; no establece una iglesia aparte. Aquellas “iglesias en las casas” de los primeros tiempos eran ellas mismas iglesias; hoy, en cambio, un grupo dentro de una iglesia local no es una iglesia independiente. Puede encarnar aspectos importantes de la vida de la iglesia, pero no sustituye la adoración de toda la congregación, la Santa Cena, la enseñanza pública, la disciplina ni el envío misionero. La actitud de “nuestro grupo se basta solo” no encaja precisamente con la imagen de Romanos 16.

Entonces, ¿qué quiere transmitir esta lección? Si un grupo de personas puede vivir de esta manera la vida de la iglesia, “dividirse en dos grupos” no es un descenso de categoría, sino abrir otro lugar donde esa vida pueda darse. Es verdad que nos cuesta separarnos, pero aquello que más valoramos —conocernos, trabajar juntos y sentirnos como en familia— puede volver a crecer en un lugar nuevo.

Notas de estudio

1. Es una agenda de contactos, y precisamente por eso resulta convincente. Pablo llama a cada persona por su nombre y conserva recuerdos concretos de muchas de ellas.

2. “La iglesia de su casa”. En aquel tiempo muchas comunidades de creyentes se reunían en hogares; aquí se menciona específicamente la iglesia que se reunía en casa de Priscila y Aquila.

3. Pablo recuerda hechos concretos de muchas personas. Primeros frutos, mucho trabajo, prisión compartida y haber sido probado; a muchas otras simplemente las saluda por nombre.

4. La lista es muy variada. Hay hombres y mujeres, matrimonios, parientes y varias familias. Los estudiosos consideran que probablemente incluía judíos y gentiles, aunque el texto no especifica la identidad de cada uno.

5. “Su madre y mía”. Esta frase expresa un verdadero ambiente de familia.

6. “Os saludan todas las iglesias de Cristo”. La iglesia reunida en una casa no es una isla.

7. El grupo de hoy no es una iglesia independiente. Puede encarnar aspectos importantes de la vida de la iglesia, pero no sustituye la adoración de toda la congregación, la Santa Cena, la enseñanza pública, la disciplina ni el envío misionero.

Conversación

Apertura (aprox. 10 minutos)

Una aclaración inicial (la persona que dirige la lee en voz alta)

Lo que se comparte en el grupo no se cuenta fuera de él. Hay una excepción: si se trata de un daño que está ocurriendo, de la seguridad de un niño o de una persona vulnerable, o de un peligro inmediato de que alguien se haga daño o dañe a otra persona, quien dirige no puede prometer confidencialidad absoluta. En general, procurará hablar primero con la persona afectada y solo compartirá la información imprescindible con quienes realmente puedan ayudar. Cuando se trate de un niño, de alguien que no puede protegerse por sí mismo o de un peligro inmediato, no será necesario obtener primero su consentimiento; según el caso, se contactará al pastor, a profesionales cualificados, a la policía o a los servicios locales de urgencias y atención médica. Si existe un peligro inmediato, hay que pedir ayuda en ese mismo momento y no dejar sola a la persona.

Para comenzar: ¿Cuándo fue la última vez que comiste en casa de alguien? (Puede ser un familiar, un amigo o un compañero de trabajo; quienes vienen por primera vez también pueden participar.)

Sugerencia para quien dirige: Conversen con naturalidad. Descubrirán que comer en casa de alguien tiene un ambiente distinto de comer en un restaurante. Esta pregunta prepara el terreno para lo que sigue.

Repaso de la lección (la persona que dirige lo lee, aprox. 1 minuto, para quienes no pudieron prepararse)

Esta lección se basa en Romanos 16:3-16. Pablo saluda a cada persona: a Priscila y Aquila, sus colaboradores en Cristo Jesús, quienes arriesgaron la vida por él; y también a la iglesia de su casa. Saluda a Epeneto, las primicias de Acaya en Cristo; a María, que trabajó mucho; a sus parientes y compañeros de prisión Andrónico y Junia; a Amplias, Urbano y Stachîs; a Apeles, probado en Cristo; a los de Aristóbulo; a Herodión y a los de la casa de Narciso que están en el Señor; a Trifena y Trifosa, que trabajan en el Señor, y a Pérsida, que trabajó mucho; a Rufo y a su madre, a quien Pablo llama también suya; a Asíncrito, Flegonte, Hermas, Patrobas, Hermes y los hermanos que están con ellos; a Filólogo, Julia, Nereo y su hermana, Olimpas y todos los santos que están con ellos. Al final les dice que se saluden unos a otros con ósculo santo, y añade que todas las iglesias de Cristo los saludan. Hoy conversaremos sobre el grupo como reflejo de la vida de la iglesia.

Observación

1. Lean los versículos 3-5. ¿A quiénes saluda Pablo primero? ¿Cómo los describe? ¿Qué expresión especial aparece en el versículo 5?

Sugerencia para quien dirige: A Priscila y Aquila. Son sus colaboradores y arriesgaron la vida por él. La expresión especial es “la iglesia de su casa”.

2. Lean los versículos 5-13. ¿Qué hechos recuerda Pablo acerca de estas personas? Mencionen tres o cuatro ejemplos.

Sugerencia para quien dirige: Epeneto fue de los primeros frutos para Cristo; María trabajó mucho; Andrónico y Junia fueron compañeros de prisión; Apeles fue probado en Cristo; la madre de Rufo fue también como una madre para Pablo.

3. Lean los versículos 14-16. ¿Qué dicen las dos últimas frases?

Sugerencia para quien dirige: Que se saluden unos a otros con ósculo santo y que todas las iglesias de Cristo los saludan. Inviten al grupo a fijarse en esta última frase: estaban conectados con una comunidad más amplia.

Interpretación

4. Pablo llama a las personas una por una y conserva recuerdos concretos de muchas. ¿Qué nos muestra esto acerca de lo que significa “iglesia” para él?

Sugerencia para quien dirige: Esta es la pregunta central de la lección; dedíquenle tiempo. La iglesia está formada por personas a las que se puede llamar por nombre, no es solo una institución o una reunión. Pueden preguntar: ¿Qué hecho concreto podríamos mencionar sobre cada persona de nuestro grupo?

5. (Pregunta opcional, si hay tiempo.) “Os saludan todas las iglesias de Cristo”: ¿qué advertencia ofrece esta frase ante la idea de que “el grupo basta”?

Sugerencia para quien dirige: La iglesia reunida en una casa nunca fue una isla. El grupo forma parte de la iglesia a la que pertenece; la Santa Cena, la autoridad de la enseñanza, la disciplina y el envío permanecen bajo la dirección de la iglesia.

6. Si un grupo de personas puede vivir así la vida de la iglesia, ¿qué significa “dividirse en dos grupos”?

Sugerencia para quien dirige: No es un descenso de categoría, sino abrir otro lugar donde esa vida pueda darse. Pueden preguntar: ¿podría volver a crecer en un lugar nuevo aquello que más nos cuesta dejar?

Aplicación

7. Si quieren, compartan una ayuda concreta que hayan recibido hace poco de alguien del grupo o algo bueno que hayan visto en esa persona. (Pueden hacerlo sin decir su nombre o pueden pasar; quienes vienen por primera vez pueden limitarse a escuchar.)

Sugerencia para quien dirige: Comienza dando un ejemplo concreto; no basta con decir “es muy buena persona”. No hace falta dar una vuelta completa. Procuren que la atención no recaiga siempre en unas pocas personas.

8. ¿Por quién del grupo quisieras hacer algo esta semana?

Sugerencia para quien dirige: Cuanto más concreto, mejor: recordar la dificultad que atraviesa, enviarle un mensaje, invitarla a comer o ayudarla en algo específico. La lista de acciones que sigue continúa por esta línea.

Oración y práctica

Oremos juntos (aprox. 15 minutos)

Pidan a varias personas que se turnen para leer despacio la lista de Romanos 16:3-16 y después guarden dos minutos de silencio. Cada cual puede orar en su interior por una persona del grupo, mencionando su nombre. Quienes quieran pueden orar en voz alta con una o dos frases. Quien no desee hablar puede orar en silencio; quienes vienen por primera vez pueden escuchar tranquilamente, sin ninguna obligación de orar ni de expresar una postura. Al final, quien dirige recoge lo compartido y da gracias e intercede también por la iglesia local. Las peticiones de oración permanecen dentro del grupo; los asuntos sensibles no se escriben en la App ni se envían al chat. Para hacer seguimiento, normalmente se pide primero el consentimiento de la persona y solo se anotan en privado una o dos frases imprescindibles. Si está en juego la seguridad de un niño o de alguien que no puede protegerse, o existe un peligro inmediato de hacerse daño o de hacer daño a otra persona, no hace falta obtener primero su consentimiento: hay que contactar de inmediato a los servicios locales de urgencias, a la policía o a una entidad de protección adecuada.

Pueden comenzar así (orientación para la oración):

Señor, cuando Pablo escribió a Roma, saludó a cada persona: recordó quién colaboró con él, quién arriesgó la vida por él, quién trabajó mucho para el Señor y qué madre lo trató como a un hijo. Gracias porque Tu iglesia está formada por personas que tienen nombre. Ayúdanos a conocernos y recordarnos de esta misma manera. Haz que nuestro grupo tenga un ambiente de familia sin convertirse en una isla. Todas las iglesias de Cristo los saludaban; mantennos también unidos al cuerpo más amplio. En el nombre de Jesús. Amén.

Lista de acciones de esta semana (aprox. 5 minutos)

Después de orar, cada persona puede escoger una de las siguientes acciones para esta semana. Basta con una; no pasa nada si ahora mismo no saben cuál elegir.

No hace falta registrarlo ni rendir cuentas. Si quieren, pueden contar la próxima vez cómo les fue. Si no lo hicieron, lleven a la oración aquello que se lo impidió.

Si quieren seguir conversando

Pueden elegir la lección “La semilla crece por sí sola” (Marcos 4:26-32) o “Seguir siendo compañeros en el evangelio después de separarse” (Filipenses 1:3-11).

Guía para quien dirige