Cada uno edifica su propio tramo · Grupos pequeños

El carácter y el equipo en el ministerio, Lección 4. Leer Nehemías 3:1-12. Las diferencias de método se tratan como defectos de carácter, o todos esperan que un colaborador central dirija cada paso

Pasaje principal: Nehemías 3:1-12

Nehemías 3 es una lista: sacerdotes, plateros, perfumeros, gobernantes de distrito, hijas y personas llegadas de otras ciudades; cada cual restaura su propio tramo. **Nadie reconstruye toda la muralla.** Muchas personas, unidas por un objetivo común y por un trabajo que se enlaza, restauran fielmente el tramo que les corresponde. El capítulo también registra con franqueza una frase: “Mas sus grandes no prestaron su cerviz á la obra de su Señor”.

Introducción

Hay dos obstáculos muy comunes en el servicio.

Uno es “esperar instrucciones”. La necesidad está delante de todos, pero nadie actúa porque “todavía no me lo han asignado”. Cuando las personas que coordinan están ocupadas, todo queda paralizado. El otro es “no soportar cómo lo hacen los demás”. Otra persona trabaja de una manera distinta: más despacio, con menos pulcritud o en un orden diferente. Entonces surge un juicio interior: no sabe hacerlo, o quizá no es suficientemente espiritual.

Nehemías 3 es un capítulo muy sencillo, compuesto casi por completo de nombres y lugares; sin embargo, corrige ambos problemas.

Veamos primero cuánta diversidad hay en esta lista.

Al comienzo, el sumo sacerdote Eliasib y los demás sacerdotes se levantan para edificar la puerta de las Ovejas (Nehemías 3:1). El sumo sacerdote participa personalmente en la construcción. Después aparecen “los varones de Jericó” y “Zachûr hijo de Imri” (Nehemías 3:2): la lista identifica a algunas personas por otra ciudad. Mediante esos nombres, el texto nos deja ver la diversidad de procedencias entre quienes participaron.

Más adelante encontramos a “Uzziel hijo de Harhaía, de los plateros” y a “Hananías, hijo de un perfumero” (Nehemías 3:8). También los plateros y los perfumeros aparecen en la lista. ⚠️ El texto no cuenta cómo aprendieron a construir ni si alguien comentó que aquello no era su especialidad. Solo registra qué tramo restauró cada uno.

Gobernantes de distrito también trabajan con sus manos: “Repaías hijo de Hur, príncipe de la mitad de la región de Jerusalem” restaura un tramo (Nehemías 3:9). Después aparecen “Sallum hijo de Lohes, príncipe de la mitad de la región de Jerusalem, él con sus hijas” (Nehemías 3:12): Sallum y sus hijas. Las hijas también tienen un lugar en esta lista.

Otro detalle conmovedor dice que Jedaías restauró “frente á su casa” (Nehemías 3:10). Restauró el tramo que estaba delante de su propia puerta. Esto no es egoísmo, sino una manera muy natural de repartir el trabajo: cada cual comienza por lo que tiene a su alcance.

Después viene una frase nada complaciente:

E inmediato á ellos restauraron los Tecoitas; mas sus grandes no prestaron su cerviz á la obra de su Señor. (Nehemías 3:5)

Los tecoítas participan en la restauración, pero sus grandes se niegan a arrimar el hombro a la obra. El texto lo deja registrado sin encubrir nada. ⚠️ Fijémonos hacia dónde apunta: esta frase invita primero a examinarse a quienes tienen posición y poder; no sirve para poner etiquetas a hermanos y hermanas corrientes.

Por último, contemplemos la forma de todo el capítulo. Una expresión se repite: “junto á ellos... junto á ellos...”. Un tramo sigue a otro y todos quedan unidos. Cada persona repara únicamente su parte, pero cuando los tramos se enlazan, toda la ciudad queda rodeada.

De aquí podemos extraer varias pautas muy prácticas:

Primero, dentro de un objetivo y una distribución de tareas ya acordados, asumamos por iniciativa propia una necesidad que esté a nuestro alcance. Si la vemos, podemos hacerla y está a nuestro alcance, comencemos. ⚠️ Pero si afecta al uso de un local, a la seguridad, al dinero o a las responsabilidades de otra persona, hablemos primero con quienes corresponda. Segundo, comencemos delante de nuestra propia puerta. La parte que mejor conocemos, nuestra casa o las personas que tenemos cerca: muchas veces ese es nuestro tramo. Tercero, trabajar de otra manera no significa tener un problema espiritual. El texto registra qué tramo reparó cada persona; no compara quién construyó de manera más hermosa. Cuarto, los puntos de unión deben encajar. “Junto á ellos” significa que los dos extremos de nuestro tramo deben encontrarse con los de otras personas. Por eso hace falta comunicarse y saber quién trabaja a cada lado. Que cada uno haga su parte no significa que no tengan relación entre sí. Quinto, cuanto mayor es la posición, más necesario es participar. Los grandes de los tecoítas quedaron mencionados. Esta frase invita primero a examinarse a quienes tienen posición y poder.

⚠️ También debemos atender a un límite: Nehemías 3:5 no es una crítica que podamos aplicar automáticamente a otros hermanos y hermanas. Cuando alguien dice “Esto no forma parte de mi responsabilidad”, quizá esté eludiendo su deber o quizá esté protegiendo un límite necesario. Escuchemos bien antes de juzgar.

Hay algo más que debemos decir desde el principio: estas personas no comenzaron algo movidas solo por su entusiasmo. En los capítulos anteriores, Nehemías afirma primero que la buena mano de Dios estaba con ellos; entonces el pueblo dijo que se levantaran y edificaran. Su trabajo fue una respuesta a la gracia restauradora de Dios.

Por eso, la conclusión de esta lección es: dentro de un objetivo común, asumamos el tramo que tenemos al alcance y comencemos delante de nuestra puerta; no usemos nuestra propia manera de trabajar para medir el tramo de otros.

Notas de estudio

1. El sumo sacerdote participa personalmente en la construcción. La lista comienza con él.

2. La lista identifica a algunas personas por otras ciudades. Así, el texto nos deja ver la diversidad de procedencias entre quienes participan.

3. También vinieron plateros y perfumeros. Artesanos acostumbrados a trabajos delicados realizaron un trabajo pesado.

4. “Frente á su casa”. Comenzó por el tramo que estaba delante de su propia puerta.

5. “Sallum... él con sus hijas”. Las hijas también tienen un lugar en esta lista.

6. “Sus grandes no prestaron su cerviz á la obra de su Señor”. El texto señala a los dirigentes que no quisieron participar.

7. “Junto á ellos... junto á ellos...”. Un tramo sigue a otro; los puntos de unión deben encajar.

Conversación

Apertura (aprox. 10 minutos)

Para comenzar: Cuando hay una gran limpieza o una mudanza, ¿sueles esperar a que te asignen algo o buscas por tu cuenta qué hacer? (Quienes vienen por primera vez también pueden participar.)

Sugerencia para quien dirige: Conversen con naturalidad; probablemente habrá risas. Habrá personas de ambos tipos, así que no valoren uno como bueno y otro como malo. Esta pregunta prepara el terreno para lo que sigue.

Repaso de la lección (la persona que dirige lo lee, aprox. 1 minuto, para quienes no pudieron prepararse)

Esta lección se basa en Nehemías 3:1-12. Y LEVANTÓSE Eliasib el gran sacerdote con sus hermanos los sacerdotes, y edificaron la puerta de las Ovejas. Ellos aparejaron y levantaron sus puertas hasta la torre de Meah, aparejáronla hasta la torre de Hananeel. Y junto á ella edificaron los varones de Jericó: y luego edificó Zachûr hijo de Imri. Y los hijos de Senaa edificaron la puerta del Pescado: ellos la enmaderaron, y levantaron sus puertas, con sus cerraduras y sus cerrojos. Y junto á ellos restauró Meremoth hijo de Urías, hijo de Cos: y al lado de ellos, restauró Mesullam hijo de Berechîas, hijo de Mesezabeel. Junto á ellos restauró Sadoc hijo de Baana. E inmediato á ellos restauraron los Tecoitas; mas sus grandes no prestaron su cerviz á la obra de su Señor. Y la puerta Vieja restauraron Joiada hijo de Pasea, y Mesullam hijo de Besodías: ellos la enmaderaron, y levantaron sus puertas, con sus cerraduras y sus cerrojos. Junto á ellos restauró Melatías Gabaonita, y Jadón Meronothita, varones de Gabaón y de Mizpa, por la silla del gobernador de la otra parte del río. Y junto á ellos restauró Uzziel hijo de Harhaía, de los plateros; junto al cual restauró también Hananías, hijo de un perfumero. Así dejaron reparado á Jerusalem hasta el muro ancho. Junto á ellos restauró también Repaías hijo de Hur, príncipe de la mitad de la región de Jerusalem. Asimismo restauró junto á ellos, y frente á su casa, Jedaías hijo de Harumaph; y junto á él restauró Hattus hijo de Hasbanías. Malchîas hijo de Harim y Hasub hijo de Pahath-moab, restauraron la otra medida, y la torre de los Hornos. Junto á ellos restauró Sallum hijo de Lohes, príncipe de la mitad de la región de Jerusalem, él con sus hijas. Hoy conversaremos sobre cómo cada persona edifica su propio tramo.

Observación

1. Lean los versículos 1-5. ¿Con quién comienza la lista? ¿De dónde venían “los varones de Jericó”? ¿Qué hecho negativo registra el versículo 5?

Sugerencia para quien dirige: Comienza con el sumo sacerdote Eliasib y los demás sacerdotes. Los varones de Jericó venían de otra ciudad. El versículo 5 dice que los tecoítas restauraron, pero sus grandes no prestaron su cerviz a la obra de su Señor.

2. Lean los versículos 6-12. Identifiquen todas las procedencias, oficios y funciones que aparecen.

Sugerencia para quien dirige: Gabaonitas, meronothitas y personas de Mizpa, llegadas de otros lugares; Uzziel, de los plateros; Hananías, hijo de un perfumero; Repaías, príncipe de la mitad de la región de Jerusalén; Jedaías; Hattus; Malchîas; Hasub; y Sallum, príncipe de la otra mitad, con sus hijas.

3. ¿Qué expresión se repite a lo largo de este capítulo? ¿Qué tramo restaura la persona del versículo 10?

Sugerencia para quien dirige: “Junto á ellos”. En el versículo 10, Jedaías restaura frente a su casa: el tramo delante de su propia puerta.

Interpretación

4. Plateros y perfumeros construyen una muralla, y personas de otras ciudades restauran la muralla de Jerusalén. ¿Qué comunica esta lista?

Sugerencia para quien dirige: Esta es la pregunta central de la lección; dedíquenle tiempo. Nadie dice: “No es mi especialidad” o “No es mi ciudad”. Pueden preguntar: Cuando servimos, ¿lo primero que hacemos es averiguar si aquello nos corresponde o no?

5. (Pregunta opcional, si hay tiempo.) “Frente á su casa”: ¿por qué comenzar por el tramo delante de la propia puerta es una distribución tan natural y apropiada?

Sugerencia para quien dirige: Era el tramo que mejor conocía, que tenía más al alcance y por el que sentía una responsabilidad más directa. También pueden conversar sobre cuál es mi “puerta”: mi familia, mis compañeros de trabajo o las personas que veo con frecuencia.

6. La expresión “junto á ellos... junto á ellos...” implica que cada tramo tiene dos extremos. ¿Qué nos enseña esto acerca de “que cada uno haga lo suyo”?

Sugerencia para quien dirige: Los puntos de unión deben encajar. Hay que saber quién trabaja a cada lado y comunicarse. Que cada cual restaure su tramo no significa que trabajen sin relación. También pueden hablar del versículo 5: cuanto más alta es la posición, menos razones hay para quedarse al margen.

Aplicación

7. ¿Qué tramo estás restaurando ahora en la iglesia o en el grupo? (Sé concreto; quienes vienen por primera vez pueden hablar de la parte que asumen en otro lugar.)

Sugerencia para quien dirige: Comienza contando algo propio. Si alguien dice: “Creo que no tengo ningún tramo”, esa frase también merece ser escuchada. No le asignen una tarea en ese momento; hablen después de la reunión.

8. ¿Con qué necesidad que está delante de tu propia puerta te gustaría comenzar esta semana?

Sugerencia para quien dirige: Cuanto más concreto, mejor: llegar antes para abrir, realizar una pequeña tarea que nadie hace o preguntar “¿Quién está trabajando en el tramo de al lado?”. La lista de acciones que sigue continúa por esta línea.

Oración y práctica

Oremos juntos (aprox. 15 minutos)

Pidan a una persona del grupo que lea despacio Nehemías 3:8-12. Guarden dos minutos de silencio. Cada cual puede preguntarse en su interior: ¿Dónde está mi tramo? Quienes quieran pueden orar con una o dos frases. Quien no desee hablar puede orar en silencio; quienes vienen por primera vez pueden escuchar tranquilamente, sin ninguna obligación de orar ni de expresar una postura. Al final, quien dirige recoge lo compartido y ora por las muchas formas de servicio en la iglesia. Las peticiones de oración permanecen dentro del grupo; los asuntos sensibles no se escriben en la App ni se envían al chat. Para hacer seguimiento, normalmente se pide primero el consentimiento de la persona y solo se anotan en privado una o dos frases imprescindibles. Si está en juego la seguridad de un niño o de alguien que no puede protegerse, o existe un peligro inmediato de que alguien se haga daño o dañe a otra persona, no hace falta obtener primero su consentimiento: hay que contactar de inmediato a los servicios locales de urgencias, a la policía o a una entidad de protección adecuada.

Pueden comenzar así (orientación para la oración):

Señor, aquel día el sumo sacerdote participó personalmente en la construcción; también llegaron los plateros, los perfumeros y personas de otras ciudades, y uno restauró frente a su propia casa. Confesamos que muchas veces esperamos a que nos asignen una tarea y que también nos cuesta aceptar la manera de trabajar de otros. Ayúdanos a asumir nuestro tramo y a comenzar delante de nuestra puerta; haz que nuestras manos se unan con las manos que trabajan a nuestro lado. Perdónanos también por las veces en que nos quedamos al margen como aquellos grandes. Que esta ciudad, tramo a tramo y gracias a muchas manos, llegue a quedar rodeada. En el nombre de Jesús. Amén.

Lista de acciones de esta semana (aprox. 5 minutos)

Después de orar, cada persona puede escoger una de las siguientes acciones para esta semana. Basta con una; no pasa nada si ahora mismo no saben cuál elegir.

No hace falta registrarlo ni rendir cuentas. Si quieren, pueden contar la próxima vez cómo les fue. Si no lo hicieron, lleven a la oración aquello que se lo impidió.

Si quieren seguir conversando

Pueden elegir la lección “Compartir la carga del ministerio” (Números 11:10-17) o “Fieles en las cosas pequeñas” (1 Corintios 4:1-5).

Guía para quien dirige