Cuando la fe no trae liberación · Grupos pequeños

Vencer en medio del sufrimiento, Lección 7. Leer Hebreos 11:32-40. Te han dicho que, con suficiente fe, la enfermedad sanará y las cosas saldrán bien; como no ocurrió, insinuaron que tu fe no era bastante fuerte

Pasaje principal: Hebreos 11:32-40

Hebreos 11 presenta dos listas. En la primera, algunas personas “taparon las bocas de leones” y “evitaron filo de cuchillo”; en la segunda se lee: “Fueron apedreados, aserrados”. El pasaje da a ambos grupos la misma valoración: “Y todos éstos, aprobados por testimonio de la fe”.

Introducción

“Si tienes suficiente fe, sanarás y todo se resolverá”. Esta frase encierra una conclusión cruel: si no sanaste o el asunto no se resolvió, te faltó fe. Una persona que ya carga con la enfermedad o la dificultad recibe además el peso de culparse a sí misma. La segunda mitad de Hebreos 11 responde de raíz a esta idea. Primero presenta una lista de hechos gloriosos:

Que por fe ganaron reinos, obraron justicia, alcanzaron promesas, taparon las bocas de leones, (Hebreos 11:33) Apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de cuchillo, convalecieron de enfermedades, fueron hechos fuertes en batallas, trastornaron campos de extraños. (Hebreos 11:34)

Ganar reinos, tapar bocas de leones, apagar fuegos y evitar el filo del cuchillo: estas son las imágenes que solemos asociar con una fe que produce resultados. Entonces, en el versículo siguiente, el tono cambia a mitad de la frase:

Las mujeres recibieron sus muertos por resurrección; unos fueron estirados, no aceptando el rescate, para ganar mejor resurrección; (Hebreos 11:35)

“No aceptando el rescate”: podrían haber sido liberados si hubieran aceptado ceder, pero se negaron. Después aparece otra lista:

Otros experimentaron vituperios y azotes; y á más de esto prisiones y cárceles; (Hebreos 11:36) Fueron apedreados, aserrados, tentados, muertos á cuchillo; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados; (Hebreos 11:37) De los cuales el mundo no era digno; perdidos por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra. (Hebreos 11:38)

Leamos las dos listas una junto a la otra. En una, algunas personas evitaron el filo del cuchillo; en la otra, fueron muertas a cuchillo. En una apagaron fuegos impetuosos; en la otra fueron apedreadas y aserradas. La fe es la misma y los desenlaces son completamente distintos. La afirmación “de los cuales el mundo no era digno” se refiere al segundo grupo. Después el autor habla de ambos grupos a la vez:

Y todos éstos, aprobados por testimonio de la fe, no recibieron la promesa; (Hebreos 11:39) Proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen perfeccionados sin nosotros. (Hebreos 11:40)

El versículo 33 dice que algunos “alcanzaron promesas”, pero los versículos 39-40 afirman que todos seguían sin recibir la promesa definitiva y la perfección. El autor dirige la atención hacia el desenlace que Dios ha preparado para los santos del antiguo y del nuevo pacto juntos. Aquellas personas no quedaron excluidas de la promesa: la perfección preparada por Dios será recibida en conjunto por los santos de ambos pactos. Hebreos presenta como testigos de la fe tanto a quienes fueron librados como a quienes no lo fueron. El resultado visible no mide el tamaño de la fe de una persona.

Daniel 3 condensa esta verdad en tres frases. Nabucodonosor ordenó a tres hombres que adoraran la estatua de oro y amenazó con echarlos al horno de fuego si se negaban. Ellos respondieron: “No cuidamos de responderte sobre este negocio” (Daniel 3:16).

He aquí nuestro Dios á quien honramos, puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. (Daniel 3:17)

El versículo siguiente comienza con “Y si no” (Daniel 3:18): aun si Dios no escogía librarlos del horno, ellos no adorarían aquella estatua. Aquí encontramos al mismo tiempo confianza en el poder de Dios, entrega a su soberanía y fidelidad sin concesiones. Más tarde, los tres fueron realmente librados, pero cuando pronunciaron estas palabras todavía no sabían cuál sería el desenlace.

Por eso esta lección desmonta una ecuación: fe igual a resultado. Si alguien concluye que “te falta fe” solo porque no sanaste o no fuiste librado, ese juicio no tiene fundamento bíblico y añade otra carga a quien ya sufre. Esta lección tampoco pide que dejemos de orar. Los tres estaban convencidos de que Dios podía librarlos y declararon que los libraría; nosotros también podemos pedir con insistencia, pero sin hacer depender la fidelidad de Dios del resultado. Y si ahora mismo no puedes decir “Y si no”, puedes pedir simplemente que él guarde tu corazón mientras sigues esperando.

Notas de estudio

1. Las dos listas aparecen juntas: unos evitaron el filo del cuchillo / otros murieron a cuchillo; unos apagaron fuegos impetuosos / otros fueron apedreados y aserrados. La fe es la misma y los desenlaces son completamente distintos.

2. “No aceptando el rescate”: podrían haber salido. Fueron ellos quienes decidieron no hacerlo.

3. “De los cuales el mundo no era digno” es la valoración del segundo grupo. No eran personas con una fe insuficiente.

4. “Y todos éstos, aprobados por testimonio de la fe”: una sola valoración para los dos grupos.

5. “No recibieron la promesa”. El versículo 33 dice que algunos “alcanzaron promesas”, mientras que los versículos 39-40 dicen que todos seguían sin recibir la promesa definitiva y la perfección. La atención se dirige hacia el desenlace que Dios ha preparado para los santos del antiguo y del nuevo pacto juntos.

6. “Para que no fuesen perfeccionados sin nosotros”. No quedaron excluidos de la promesa. La perfección preparada por Dios será recibida en conjunto por los santos de ambos pactos.

7. Daniel 3:17-18 reúne confianza, entrega y fidelidad. Los tres están seguros de que Dios puede librarlos y declaran que los librará de la mano del rey. “Y si no” indica que, aunque Dios no escogiera librarlos del horno, no adorarían la estatua.

8. Cuando pronunciaron esas palabras, todavía no conocían el desenlace. Más tarde, sí fueron librados.

9. El resultado visible no mide el tamaño de la fe. Hebreos presenta como testigos de la fe tanto a quienes fueron librados como a quienes no lo fueron. Concluir que “te falta fe” solo porque no hubo sanidad o liberación no tiene fundamento bíblico.

Conversación

Apertura (unos 10 minutos)

Una aclaración inicial (quien dirige la lee en voz alta)

Lo que se comparte en el grupo no se cuenta fuera de él. Pero hay una excepción: si se trata de un daño que está ocurriendo, de la seguridad de un menor o de una persona vulnerable, o de un peligro inmediato de que alguien se haga daño o dañe a otra persona, quien dirige no puede prometer confidencialidad absoluta. Por lo general, procurará hablar primero con la persona afectada y compartirá solo la información necesaria con quienes realmente puedan ayudar. Si hay menores o personas incapaces de protegerse, o si existe un peligro inmediato, no será necesario obtener primero su consentimiento: según la situación, se contactará con un pastor, profesionales acreditados, la policía local o los servicios de emergencia o de salud. Si el peligro es inmediato, hay que pedir ayuda en ese mismo momento y no dejar sola a la persona.

Dinámica: ¿Has oído alguna vez una frase como “si tienes suficiente fe, entonces seguro que…”? ¿Qué pensaste al oírla? (Quienes vienen por primera vez también pueden responder.)

Sugerencia para quien dirige: pregunta con naturalidad y no pidas que digan quién pronunció la frase. No expreses todavía tu opinión; deja que aparezcan reacciones diferentes.

Repaso de la lección (quien dirige lo lee en voz alta; aproximadamente 1 minuto, para quienes no hicieron la preparación previa)

En esta lección leímos Hebreos 11:32-40. El autor dice que le faltaría tiempo para hablar de Gedeón, Barac, Samsón, Jephté, David, Samuel y los profetas. Por fe ganaron reinos, obraron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones, apagaron fuegos impetuosos, evitaron el filo del cuchillo y, estando débiles, fueron fortalecidos. Algunas mujeres recibieron a sus muertos por resurrección. Después añade que otros fueron estirados y no aceptaron el rescate para ganar una resurrección mejor; otros experimentaron vituperios, azotes, prisiones y cárceles; fueron apedreados, aserrados y muertos a cuchillo; anduvieron por desiertos, montes, cuevas y cavernas, y el mundo no era digno de ellos. Al final dice: “Y todos éstos, aprobados por testimonio de la fe, no recibieron la promesa; proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen perfeccionados sin nosotros”. El pasaje relacionado es Daniel 3. Sadrach, Mesach y Abed-nego dijeron a Nabucodonosor que el Dios a quien honraban podía librarlos del horno de fuego y que los libraría de la mano del rey; y, si no, tampoco adorarían la estatua que él había levantado. Hoy hablaremos juntos de lo que ocurre cuando la fe no trae liberación.

Observación

1. Lean los versículos 33-35a. ¿Qué hechos aparecen en esta lista? ¿Qué tienen en común?

Sugerencia para quien dirige: ganar reinos, obrar justicia, alcanzar promesas, tapar bocas de leones, apagar fuegos, evitar el filo del cuchillo, pasar de la debilidad a la fortaleza y recibir muertos por resurrección. Todos parecen resultados visibles de la fe.

2. Lean desde la segunda mitad del versículo 35 hasta el 38. ¿Qué hechos aparecen en esta lista? ¿Qué significa que algunos “no aceptaron el rescate”?

Sugerencia para quien dirige: soportaron tormentos, vituperios, azotes, prisiones y cárceles; fueron apedreados, aserrados y muertos a cuchillo; vagaron sin rumbo. Podrían haber salido si hubieran aceptado ceder, pero no lo hicieron.

3. Lean los versículos 39-40. ¿Qué valoración recibe el conjunto de las dos listas? ¿Qué dice el versículo 40 que Dios preparó?

Sugerencia para quien dirige: “Y todos éstos, aprobados por testimonio de la fe, no recibieron la promesa”. Es una sola valoración para los dos grupos. El versículo 40 dice que Dios proveyó algo mejor para nosotros, para que ellos no fueran perfeccionados sin nosotros.

Interpretación

4. Por la misma fe, algunas personas evitaron el filo del cuchillo y otras murieron a cuchillo. ¿Por qué las presenta juntas el pasaje y les da la misma valoración?

Sugerencia para quien dirige: esta es la pregunta central de la lección; dale más tiempo. El resultado visible no mide la fe. Puedes añadir esta pregunta: si la Biblia solo incluyera la primera lista, ¿en qué clase de personas nos convertiríamos?

5. ¿Qué confianza y qué decisión expresan a la vez Daniel 3:17-18? ¿Cómo impide “Y si no” que convirtamos la fe en un intercambio de resultados con Dios?

Sugerencia para quien dirige: estaban seguros de que Dios podía librarlos y declararon que los libraría. A la vez, dejaron en sus manos la decisión de rescatarlos del horno y, fuera cual fuera el resultado, se negaron a adorar la estatua. Sin confianza, la fe se convierte en resignación; sin entrega, se convierte en un negocio. Cuando hablaron, todavía no sabían que serían librados.

6. (Pregunta opcional, si hay tiempo.) Hebreos 11:40 dice que no serían perfeccionados sin nosotros. ¿Qué significa esto para quienes murieron sin recibir lo prometido?

Sugerencia para quien dirige: no quedaron excluidos de la promesa. La perfección preparada por Dios será recibida en conjunto por los santos del antiguo y del nuevo pacto. Esta frase sitúa el cumplimiento final en el desenlace preparado por Dios, no en los resultados de esta vida.

Aplicación

7. ¿Alguna vez dudaste de tu propia fe porque una situación no cambió, o alguien te dijo que esa era la razón? (Comparte solo hasta donde quieras; quienes vienen por primera vez también pueden participar.)

Sugerencia para quien dirige: di claramente que no hay fundamento bíblico para concluir “te falta fe” solo porque una persona no fue sanada o librada. Si alguien recuerda haber juzgado así a otra persona, no hace falta que lo cuente en público; puede llevarlo ante Dios en su corazón y, cuando sea apropiado y seguro, buscar la manera de reparar el daño.

8. Si la situación sigue sin mostrar un cambio, ¿qué es lo que más te cuesta entregar a Dios? (Si ahora mismo no puedes decir “Y si no”, puedes pedir simplemente que Dios guarde tu corazón mientras sigues esperando.)

Sugerencia para quien dirige: aclara que esto no significa dejar de pedir; deben seguir orando. Da también libertad: alguien que atraviesa una enfermedad grave, un duelo o una dificultad prolongada quizá todavía no pueda decir “Y si no”, y no pasa nada. La lista de acciones que sigue va en esta dirección.

Oración y práctica

Oremos juntos (unos 15 minutos)

Pidan primero a una persona del grupo que lea lentamente Hebreos 11:39, después Daniel 3:17 y el comienzo del versículo 18: “Y si no”. Guarden dos minutos de silencio. Cada uno puede entregar a Dios aquello que todavía no muestra un cambio. Quien pueda puede expresar su propio “Y si no”; quien todavía no pueda puede pedir simplemente que Dios lo guarde mientras sigue esperando. Quien quiera puede orar con una o dos frases. Quien no desee hablar puede orar en silencio; eso también es oración. Quienes vienen por primera vez pueden escuchar en silencio, sin ninguna obligación de orar ni de expresar una postura. Para terminar, quien dirige intercede por quienes llevan mucho tiempo esperando. Las peticiones de oración permanecen dentro del grupo; los asuntos sensibles no se escriben en la aplicación ni se publican en el chat grupal. Por lo general, antes de dar seguimiento se pide el consentimiento de la persona y solo se anota en privado una o dos frases indispensables. Cuando está en juego la seguridad de un menor o de alguien incapaz de protegerse, o existe un peligro inmediato de suicidio o agresión, no es necesario obtener primero su consentimiento: hay que contactar de inmediato con los servicios locales de emergencia, la policía o una entidad adecuada de protección.

Pueden comenzar así (orientación para la oración):

Señor, gracias porque incluiste las dos listas en la Biblia. Algunas personas taparon bocas de leones; otras fueron aserradas. Tú dices que todas fueron aprobadas por testimonio de la fe. Haz oír esta verdad a los hermanos y hermanas a quienes alguien dijo que les faltaba fe: esas palabras no procedían de Ti. Seguimos pidiendo porque Tú puedes obrar; y también aprendemos de los tres hombres a decir: aun si no, seguimos perteneciendo a Ti. Gracias porque has preparado algo mejor y porque quienes partieron antes lo recibirán junto con nosotros. Guarda nuestro corazón durante la larga espera. En el nombre de Jesús. Amén.

Lista de acciones de esta semana (unos 5 minutos)

Después de orar, cada persona puede escoger una de las siguientes acciones para esta semana. Basta con elegir una; si por ahora no sabes cuál elegir, no pasa nada.

No hace falta registrarlo ni informar a nadie. Quien quiera puede compartir la próxima vez cómo le fue. Si no pudiste hacerlo, lleva a la oración aquello que te lo impidió.

Si quieren seguir conversando

Pueden escoger la lección “El aguijón que no fue quitado” (2 Corintios 12:1-10), o “Aunque no se vea un cambio, todavía hay esperanza” (Habacuc 3:16-19).

Guía para quien dirige