¿Cómo es posible gozarse en las pruebas? · Grupos pequeños

Vencer en medio del sufrimiento, Lección 5. Leer Santiago 1:2-18. Has oído que debemos gozarnos incluso en la dificultad, pero por dentro solo quieres preguntar: ¿cómo es posible alegrarse así?

Pasaje principal: Santiago 1:2-18

Santiago dice: “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando cayereis en diversas tentaciones”, y da la razón en la frase siguiente: “Sabiendo que la prueba de vuestra fe obra paciencia”. En el mismo pasaje también marca un límite: “Dios no puede ser tentado de los malos, ni él tienta á alguno”. El gozo no niega el dolor; nace de lo que la fe sabe acerca de la obra de Dios.

Introducción

“Hay que tener gozo incluso cuando llegan las dificultades” es fácil de decir, pero quien lo oye probablemente solo quiere preguntar: ¿cómo es posible alegrarse en una situación así? Si el gozo significara sentirse bien, esta frase exigiría fingir. Pero Santiago 1 no dice eso.

Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando cayereis en diversas tentaciones; (Santiago 1:2)

Aquí “tened por” significa considerar o contar como. Santiago habla de la manera en que la fe contempla la situación presente; no niega el dolor ni la tristeza reales. La razón aparece en la frase siguiente:

Sabiendo que la prueba de vuestra fe obra paciencia. (Santiago 1:3) Mas tenga la paciencia perfecta su obra, para que seáis perfectos y cabales, sin faltar en alguna cosa. (Santiago 1:4)

La fe probada produce paciencia, y Santiago exhorta a los creyentes a dejar que la paciencia lleve su obra hasta el final para que su vida madure. No promete que todo sufrimiento producirá automáticamente un buen resultado ni exige que una persona permanezca donde la están dañando. Inmediatamente después dice algo muy tierno que a menudo pasamos por alto:

Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, demándela á Dios, el cual da á todos abundantemente, y no zahiere; y le será dada. (Santiago 1:5)

Esta frase está junto a la enseñanza sobre las pruebas porque, cuando atravesamos una dificultad, lo que más suele faltarnos es sabiduría: no sabemos qué hacer, si debemos aguantar o si debemos marcharnos. Dios da a todos abundantemente y no reprocha; no le molesta que vuelvas a pedirle ayuda.

En este pasaje también hay que aclarar un límite:

Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de Dios: porque Dios no puede ser tentado de los malos, ni él tienta á alguno: (Santiago 1:13)

En el texto original, una misma familia de palabras puede referirse, según el contexto, a una prueba o a una tentación. Los versículos 2-4 hablan de la fe puesta a prueba en medio de la aflicción; los versículos 13-15 niegan que Dios incite a alguien a pecar y sitúan el origen de la tentación de pecar en la propia concupiscencia de la persona: “Y la concupiscencia, después que ha concebido, pare el pecado: y el pecado, siendo cumplido, engendra muerte” (Santiago 1:15). Este versículo no permite afirmar que Dios no tiene relación alguna con ningún sufrimiento, pero sí cierra el paso a un pensamiento muy dañino: que Dios me está incitando a pecar. Después, Santiago vuelve a dirigir la mirada hacia Dios:

Toda buena dádiva y todo don perfecto es de lo alto, que desciende del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación. (Santiago 1:17)

En medio de la dificultad, esto es precisamente lo que más fácilmente se tambalea: ¿ha cambiado Dios?, ¿sigue aquí? Santiago dice que en él no hay mudanza ni sombra de variación.

La Primera Epístola de Pedro habla de lo mismo:

En lo cual vosotros os alegráis, estando al presente un poco de tiempo afligidos en diversas tentaciones, si es necesario, para que la prueba de vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual perece, bien que sea probado con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra, cuando Jesucristo fuere manifestado: (1 Pedro 1:6-7)

Pedro dice directamente que están “al presente un poco de tiempo afligidos”. No exige que dejen de sentir tristeza. El gozo y la aflicción aparecen en la misma frase, y ambos son reales. Incluso el oro probado por fuego acaba pereciendo; la fe que la prueba demuestra genuina es mucho más preciosa y será hallada en alabanza, gloria y honra cuando Jesucristo sea manifestado.

Por eso no tienes que obligarte a sentirte bien enseguida. Si hay tristeza, puedes reconocerla. Puedes llevar aquello que no sabes cómo afrontar ante el Dios que da abundantemente y no reprocha, y pedirle sabiduría. Tampoco tienes que interpretar esta aflicción como si Dios te estuviera incitando a pecar. Y hay algo más: esta carta se dirige a toda la iglesia y llama a cada persona a adoptar esta perspectiva en su propio corazón. Cuando alguien le dice a una persona que llora “tienes que alegrarte”, convierte estas palabras en una exigencia.

Notas de estudio

1. “Tened por sumo gozo”. Aquí “tened por” significa “considerar o contar como”: Santiago habla de la manera en que la fe contempla la situación, sin negar el dolor ni la tristeza reales.

2. La base está en “sabiendo”. La prueba de la fe produce paciencia; esto no garantiza que todo sufrimiento produzca automáticamente un buen resultado.

3. “Mas tenga la paciencia perfecta su obra”. Santiago exhorta a los creyentes a dejar que la paciencia complete su obra y madure su vida; no les manda permanecer donde los están dañando.

4. No es casualidad que “si alguno tiene falta de sabiduría” aparezca justo después de hablar de las pruebas. En medio de la dificultad, muchas veces lo que más falta hace es sabiduría.

5. Dios “da á todos abundantemente, y no zahiere”. No le molesta que vuelvas a preguntarle.

6. El versículo 13 niega que Dios incite a alguien a pecar. En el original, la misma familia de palabras puede significar prueba o tentación según el contexto; los versículos 13-15 sitúan el origen de la tentación de pecar en la propia concupiscencia humana. Este versículo no permite afirmar que Dios no tenga relación alguna con ningún sufrimiento.

7. “No hay mudanza, ni sombra de variación” protege el punto que más suele tambalearse en la dificultad. Dios no es hoy de una manera y mañana de otra.

8. Pedro dice directamente que están “al presente un poco de tiempo afligidos”. El gozo y la tristeza aparecen en la misma frase, y ambos son reales.

9. “La prueba de vuestra fe, mucho más preciosa que el oro”. La fe que la prueba demuestra genuina es más preciosa que el oro perecedero y será hallada en alabanza, gloria y honra cuando Cristo sea manifestado.

10. No digas “tienes que alegrarte” a quien está llorando. Esta es una perspectiva que cada persona adopta en su propio corazón, no una exigencia que otra persona le impone.

Conversación

Apertura (unos 10 minutos)

Una aclaración inicial (quien dirige la lee en voz alta)

Lo que se comparte en el grupo no se cuenta fuera de él. Pero hay una excepción: si se trata de un daño que está ocurriendo, de la seguridad de un menor o de una persona vulnerable, o de un peligro inmediato de que alguien se haga daño o dañe a otra persona, quien dirige no puede prometer confidencialidad absoluta. Por lo general, procurará hablar primero con la persona afectada y compartirá solo la información necesaria con quienes realmente puedan ayudar. Si hay menores o personas incapaces de protegerse, o si existe un peligro inmediato, no será necesario obtener primero su consentimiento: según la situación, se contactará con un pastor, profesionales acreditados, la policía local o los servicios de emergencia o de salud. Si el peligro es inmediato, hay que pedir ayuda en ese mismo momento y no dejar sola a la persona.

Dinámica: Cuando oyes “hay que tener gozo aun en medio de las dificultades”, ¿cuál es tu primera reacción? (Pueden responder con sinceridad; quienes vienen por primera vez también pueden participar.)

Sugerencia para quien dirige: esta pregunta busca precisamente una reacción sincera. Algunas personas dirán: “Es fácil decirlo” o “Suena falso”. No defiendas la frase; responde: “Hoy veremos qué quiso decir realmente Santiago”, y entra en el tema.

Repaso de la lección (quien dirige lo lee en voz alta; aproximadamente 1 minuto, para quienes no hicieron la preparación previa)

En esta lección leímos Santiago 1:2-18. Santiago dice: “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando cayereis en diversas tentaciones; sabiendo que la prueba de vuestra fe obra paciencia. Mas tenga la paciencia perfecta su obra, para que seáis perfectos y cabales, sin faltar en alguna cosa”. Después añade que, si alguno tiene falta de sabiduría, debe pedírsela a Dios, que da a todos abundantemente y no reprocha, y le será dada. En el versículo 13 dice que nadie, cuando sea tentado, debe decir que es tentado por Dios, porque Dios no puede ser tentado por el mal ni tienta a nadie; cada persona es tentada cuando su propia concupiscencia la atrae y seduce. Al final afirma que toda buena dádiva y todo don perfecto vienen de lo alto, del Padre de las luces, en quien no hay mudanza ni sombra de variación. El pasaje relacionado está en 1 Pedro 1: aunque ahora están afligidos por un poco de tiempo en diversas pruebas, se alegran para que la prueba de su fe, mucho más preciosa que el oro probado por fuego y perecedero, sea hallada en alabanza, gloria y honra. Hoy hablaremos juntos de esto: ¿cómo es posible tener gozo en medio de las pruebas?

Observación

1. Lean los versículos 2-4. ¿Cómo pide Santiago que consideremos las pruebas? ¿Qué razón da? ¿Qué debe suceder finalmente con la paciencia?

Sugerencia para quien dirige: tenerlas por sumo gozo. La razón es que la prueba de la fe produce paciencia. La paciencia debe completar su obra para que sean perfectos y cabales, sin faltar en nada. “Tener por” significa considerar o contar como; la paciencia debe madurar, no lo hace automáticamente.

2. Lean el versículo 5. ¿Qué dice Santiago que podemos pedir? ¿Cómo describe al Dios que lo concede?

Sugerencia para quien dirige: pedir sabiduría. Dios “da á todos abundantemente, y no zahiere”. Puedes añadir una pregunta: ¿por qué aparece esta frase en un pasaje sobre las pruebas?

3. Lean el versículo 13 y después 1 Pedro 1:6. ¿Qué dice Santiago que no debemos afirmar? ¿Qué expresión usa Pedro para describir el estado de quienes atraviesan pruebas?

Sugerencia para quien dirige: nadie debe decir que es tentado por Dios, porque Dios no puede ser tentado por el mal ni tienta a nadie. Pedro dice que están “al presente un poco de tiempo afligidos”.

Interpretación

4. “Tener por” significa “considerar o contar como”. ¿Cómo pide Santiago que contemplemos las pruebas? ¿En qué se diferencia esto de “sentirse feliz”?

Sugerencia para quien dirige: esta es la pregunta central de la lección; dale más tiempo. Se trata de cómo la fe contempla la situación presente: la prueba de la fe produce paciencia. Esta perspectiva puede mantenerse aun cuando la persona se sienta muy mal y no exige reprimir las emociones.

5. Pedro habla de alegrarse y, en la misma frase, de estar afligidos. ¿Cómo pueden ser reales las dos cosas a la vez?

Sugerencia para quien dirige: porque no se encuentran en el mismo plano. La tristeza responde a la situación presente; el gozo nace de saber lo que Dios está haciendo. La Biblia no exige que una persona sienta una sola emoción.

6. (Pregunta opcional, si hay tiempo.) ¿De qué sirve a alguien que atraviesa una dificultad saber que “Dios no tienta a nadie”?

Sugerencia para quien dirige: detiene un pensamiento muy dañino: “¿Será Dios quien me está incitando a pecar?”. Aclara también que este versículo niega que Dios incite a alguien a pecar; no permite afirmar que Dios no tenga relación alguna con el sufrimiento (el libro de Job no habla así).

Aplicación

7. Santiago dice que quien carece de sabiduría puede pedirla y que Dios no reprocha. ¿En qué asunto necesitas más su sabiduría ahora? (Comparte solo hasta donde quieras; quienes vienen por primera vez también pueden participar.)

Sugerencia para quien dirige: responde primero con algo personal. Llévalo a situaciones concretas: si conviene cambiar de trabajo, cómo hablar con cierta persona o si se debe seguir aguantando. No des respuestas en nombre de los demás.

8. Esta semana, en medio de una dificultad, ¿cómo puedes reconocer con sinceridad lo que sientes y, al mismo tiempo, pedir sabiduría al Dios que da abundantemente y no reprocha?

Sugerencia para quien dirige: aclara que esto no significa reprimir las emociones. Por ejemplo, pueden decir a Dios lo que realmente sienten y después pedirle sabiduría para un asunto concreto. La lista de acciones que sigue va en esta dirección.

Oración y práctica

Oremos juntos (unos 15 minutos)

Pidan primero a una persona del grupo que lea lentamente Santiago 1:5 y después Santiago 1:17. Guarden dos minutos de silencio. Cada uno puede pedir en su corazón sabiduría para un asunto concreto. Quien quiera puede orar con una o dos frases. Quien no desee hablar puede orar en silencio; eso también es oración. Quienes vienen por primera vez pueden escuchar en silencio, sin ninguna obligación de orar ni de expresar una postura. Para terminar, quien dirige intercede por quienes atraviesan pruebas. Las peticiones de oración permanecen dentro del grupo; los asuntos sensibles no se escriben en la aplicación ni se publican en el chat grupal. Por lo general, antes de dar seguimiento se pide el consentimiento de la persona y solo se anota en privado una o dos frases indispensables. Cuando está en juego la seguridad de un menor o de alguien incapaz de protegerse, o existe un peligro inmediato de suicidio o agresión, no es necesario obtener primero su consentimiento: hay que contactar de inmediato con los servicios locales de emergencia, la policía o una entidad adecuada de protección.

Pueden comenzar así (orientación para la oración):

Señor, reconocemos que muchas veces sentimos muy lejos la frase “tened por sumo gozo” en medio de las pruebas. Gracias porque Tu Palabra habla con sinceridad: Pedro dice que estamos afligidos en diversas pruebas, y Tú no nos pides que finjamos. Dices que quien carece de sabiduría puede pedirla y que Tú das a todos abundantemente y no reprochas. Te la pedimos ahora porque de verdad no sabemos qué hacer. También dices que en Ti no hay mudanza ni sombra de variación. Pon esta verdad en nuestro corazón para que, cuando todo se tambalee, tengamos un lugar firme. Detén también ese pensamiento que pregunta si Tú estás intentando hacernos caer. En el nombre de Jesús. Amén.

Lista de acciones de esta semana (unos 5 minutos)

Después de orar, cada persona puede escoger una de las siguientes acciones para esta semana. Basta con elegir una; si por ahora no sabes cuál elegir, no pasa nada.

No hace falta registrarlo ni informar a nadie. Quien quiera puede compartir la próxima vez cómo le fue. Si no pudiste hacerlo, lleva a la oración aquello que te lo impidió.

Si quieren seguir conversando

Pueden escoger la lección “El aguijón que no fue quitado” (2 Corintios 12:1-10), o ¿Qué significa que todas las cosas ayudan á bien? (Romanos 8:18-30).

Guía para quien dirige