Justificados por la fe: ¿significa que el pecado no importa? · Grupos pequeños

Sacar el pecado a la luz, confesarlo y hacerlo morir, Lección 6. Leer Romanos 6. Al oír que la salvación es enteramente por gracia, algunos concluyen que pecar un poco no tiene importancia; no ven que el pecado esclaviza y arrebata la libertad

Pasaje principal: Romanos 6

“¿Perseveraremos en pecado para que la gracia crezca?”. Pablo responde: “En ninguna manera”. Su razón es: “Porque los que somos muertos al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?”. Quienes han muerto con Cristo ya no pueden vivir tranquilamente bajo el pecado como señor; los creyentes todavía caen, pero ya no pertenecen al dominio del pecado.

Introducción

“¿Perseveraremos en pecado para que la gracia crezca?”. No es una pregunta sin importancia. En los primeros cinco capítulos de Romanos, Pablo explica el evangelio con mucha claridad: la salvación no se obtiene por nuestro desempeño, sino que es gracia gratuita. Al final del capítulo 5 llega a decir: “mas cuando el pecado creció, sobrepujó la gracia”. Llegados a este punto, casi surge sola una conclusión: entonces, ¿importa lo que yo haga? Dicho sin rodeos: si de todos modos hay gracia, ¿qué importa pecar un poco? Pablo mismo plantea esta posible objeción. No reduce la gracia para cerrarle el paso, pero tampoco acepta esa conclusión como una comprensión correcta. Su respuesta es:

En ninguna manera. Porque los que somos muertos al pecado, ¿cómo viviremos aún en él? (Romanos 6:2)

Primero señala con una pregunta retórica la nueva identidad del creyente; después, en los versículos 12 y 13, da mandatos claros: no permitan que el pecado reine y preséntense a Dios. La identidad viene primero y es la base de la obediencia; los mandatos no quedan reemplazados por esa identidad. Luego explica en qué consiste esta “muerte”:

¿O no sabéis que todos los que somos bautizados en Cristo Jesús, somos bautizados en su muerte? (Romanos 6:3) Porque somos sepultados juntamente con él á muerte por el bautismo; para que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida. (Romanos 6:4)

Pablo vincula estrechamente el bautismo con ser incorporados a la muerte de Cristo: el bautismo expresa y declara que pertenecemos a Cristo y que estamos unidos a su muerte y resurrección, para vivir de ahora en adelante en novedad de vida. Las distintas tradiciones eclesiales no explican de la misma manera la relación entre el bautismo y esta unión; no hace falta resolver aquí esa cuestión. Lo que sí conviene observar es la expresión “para que”: la nueva manera de vivir ya forma parte del propósito. Pablo añade:

Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre juntamente fué crucificado con él, para que el cuerpo del pecado sea deshecho, á fin de que no sirvamos más al pecado. (Romanos 6:6)

En el versículo 15, Pablo vuelve a preguntar: “¿Pecaremos, porque no estamos bajo de la ley, sino bajo de la gracia? En ninguna manera”. Las dos preguntas parten de lugares distintos: el versículo 1 parte de que, cuando crece el pecado, sobrepuja la gracia, y pregunta si podemos seguir viviendo en el pecado; el versículo 15 parte de que no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia, y pregunta si por eso podemos pecar. En ambos casos rechaza convertir la gracia en permiso para pecar. El primer pasaje habla de morir y vivir con Cristo; el segundo, de que ha cambiado quién gobierna a la persona y a quién pertenece: “¿No sabéis que á quien os prestáis vosotros mismos por siervos para obedecerle, sois siervos de aquel á quien obedecéis?” (Romanos 6:16).

Pablo plantea después una pregunta muy concreta: “¿Qué fruto, pues, teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis?” (Romanos 6:21). Al mirar atrás, ¿qué produjeron realmente esas cosas? Luego presenta el otro camino:

Mas ahora, librados del pecado, y hechos siervos á Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y por fin la vida eterna. (Romanos 6:22)

Gálatas 5 habla de lo mismo:

Porque vosotros, hermanos, á libertad habéis sido llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión á la carne, sino servíos por amor los unos á los otros. (Gálatas 5:13)

Pablo no retira la palabra “libertad”; señala la dirección de esa libertad. Dos versículos después dice: “Y si os mordéis y os coméis los unos á los otros, mirad que también no os consumáis los unos á los otros” (Gálatas 5:15). La iglesia de Galacia se estaba desgarrando por la controversia sobre la circuncisión y la ley. Estas palabras nos recuerdan que, si la libertad no está guiada por el amor, también puede usarse para herirnos unos a otros.

Por eso, la gracia no es una tarjeta que podemos usar a nuestro antojo; nos introduce en una nueva pertenencia. Quienes han muerto con Cristo ya no pueden vivir tranquilamente bajo el pecado como señor; los creyentes todavía caen, pero ya no pertenecen al dominio del pecado. Esta lección también debe evitar el error opuesto: no pretende asustarnos para devolvernos bajo la ley. Si alguien termina pensando: “Entonces debo tener mucho cuidado, no sea que me retiren la gracia”, ha entendido el pasaje al revés. Pablo lo deja claro en el versículo 14: “Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia”. La gracia es el suelo sobre el que permanecemos; la fuerza para dejar el pecado nace de estar firmes ahí, no del miedo a perderla.

Notas de estudio

1. La gracia gratuita se malinterpreta con facilidad. Pablo plantea por iniciativa propia esta posible conclusión, pero no reduce la gracia para impedirla.

2. Primero señala la nueva identidad con una pregunta retórica y después da mandatos claros. Los versículos 12 y 13 mandan no permitir que el pecado reine y presentarse a Dios; la identidad es la base de la obediencia.

3. Pablo vincula estrechamente el bautismo con ser incorporados a la muerte de Cristo. El bautismo expresa y declara que pertenecemos a Cristo y que estamos unidos a su muerte y resurrección. Las distintas tradiciones no explican exactamente de la misma manera la relación entre el bautismo y esta unión; no hace falta resolverlo en esta lección.

4. “Para que [...] andemos en novedad de vida”: la nueva manera de vivir ya forma parte del propósito. No es un añadido.

5. Pablo formula dos veces preguntas parecidas, pero parte de lugares distintos. El versículo 1 parte de que, cuando el pecado crece, sobrepuja la gracia; el versículo 15, de que no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia. Ambos rechazan convertir la gracia en permiso para pecar.

6. “¿Qué fruto, pues, teníais?” es una pregunta muy concreta. Al mirar atrás, ¿qué produjeron realmente esas cosas?

7. Gálatas 5:13 no retira la “libertad”. Le da una dirección: servirnos por amor unos a otros.

8. Gálatas 5:15 habla de una comunidad que se muerde y se consume. La iglesia de Galacia se estaba desgarrando por la controversia sobre la circuncisión y la ley; si la libertad no está guiada por el amor, también puede usarse para herirnos unos a otros.

9. No lo lean como si la gracia pudiera ser retirada. Romanos 6:14 es claro: el pecado no puede enseñorearse porque estamos bajo la gracia. La gracia es el fundamento, no una restricción.

Conversación

Apertura (unos 10 minutos)

Una aclaración antes de comenzar (quien dirige la lee en voz alta)

Lo que compartimos en el grupo no se divulga fuera. Pero hay una excepción: si se trata de un daño que está ocurriendo, de la seguridad de un niño o de una persona vulnerable, o de un peligro inmediato de hacerse daño o dañar a otra persona, quien dirige no puede prometer confidencialidad absoluta. En general, primero procurará hablarlo con la persona afectada y compartirá solo la información necesaria con quienes de verdad puedan ayudar. Si hay un niño o alguien que no puede protegerse, o si existe un peligro inmediato, no será necesario obtener antes su consentimiento: según el caso, se contactará con un pastor, profesionales cualificados, la policía, urgencias o los servicios médicos de la localidad. Ante un peligro inmediato hay que pedir ayuda en ese mismo momento y no dejar sola a la persona.

Rompehielos: si lo que haces “no cambia el resultado”, ¿aun así te lo tomarías en serio? (Quienes vienen por primera vez también pueden responder).

Sugerencia para quien dirige: conversen con ligereza. Algunas personas dirán que sí y otras que no. Acoge ambas respuestas sin evaluarlas. Esta pregunta prepara el tema central de la lección.

Repaso de la lección (quien dirige lo lee en voz alta; alrededor de 1 minuto, para incluir a quienes no hicieron la preparación)

Esta lección se basa en Romanos 6. Pablo pregunta al principio: “¿Perseveraremos en pecado para que la gracia crezca?”. Responde: “En ninguna manera. Porque los que somos muertos al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?”. Dice que quienes somos bautizados en Cristo Jesús somos bautizados en su muerte; por el bautismo somos sepultados con él en la muerte, para que también andemos en novedad de vida. Nuestro viejo hombre fue crucificado con él para que no sirvamos más al pecado. En el versículo 15 vuelve a preguntar: “¿Pecaremos, porque no estamos bajo de la ley, sino bajo de la gracia?”. En ninguna manera. “¿No sabéis que á quien os prestáis vosotros mismos por siervos para obedecerle, sois siervos de aquel á quien obedecéis?”. Al final dice: “la paga del pecado es muerte: mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”. El pasaje relacionado está en Gálatas 5: “á libertad habéis sido llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión á la carne, sino servíos por amor los unos á los otros”. Hoy conversaremos sobre este tema: “Justificados por la fe: ¿significa que el pecado no importa?”.

Observación

1. Lean los versículos 1-2 y 15. ¿Cuántas veces formula Pablo preguntas parecidas? ¿Qué responde en ambos casos?

Sugerencia para quien dirige: dos veces. En el versículo 1 pregunta si podemos perseverar en pecado para que la gracia crezca; en el 15, si podemos pecar porque estamos bajo la gracia. En ambos casos responde: “En ninguna manera”. Son, en realidad, dos preguntas distintas: una pregunta por una condición continua y la otra por una conducta.

2. Lean los versículos 3-4. ¿Qué realidades señala el bautismo en Cristo? ¿Para qué dice Pablo que ocurre todo esto?

Sugerencia para quien dirige: somos incorporados a su muerte y sepultados con él; así como Cristo resucitó de los muertos, somos llamados a andar en novedad de vida.

3. Lean los versículos 21-23 y luego Gálatas 5:13. ¿Qué pregunta formula Pablo? ¿Cuáles son los dos finales posibles? ¿Para qué sirve la libertad según Gálatas?

Sugerencia para quien dirige: “¿Qué fruto, pues, teníais?”. Un final es la muerte y el otro la vida eterna. La paga del pecado es muerte; la dádiva de Dios es vida eterna. La libertad no debe usarse como ocasión para la carne, sino para servirnos por amor unos a otros.

Interpretación

4. ¿Cómo fundamenta Pablo su “En ninguna manera” en la nueva identidad de quienes están unidos a Cristo? ¿Cómo se relaciona esa identidad con los mandatos de los versículos 12-13?

Sugerencia para quien dirige: esta es la pregunta central de la lección; dedíquenle más tiempo. Primero, Pablo señala con una pregunta retórica que los creyentes ya han muerto y viven con Cristo; después da mandatos claros en los versículos 12-13. La identidad es el fundamento y los mandatos se apoyan en ella. Pueden usar este ejemplo: alguien que ha dejado un empleo no se plantea en serio si debe volver a ocupar aquel puesto, no solo porque se lo hayan prohibido, sino porque ya no ocupa ese lugar.

5. Desde Romanos 5:20 hasta 6:2, ¿cómo sostiene Pablo que la gracia sobrepuja y, a la vez, rechaza la conclusión de que por eso podemos seguir pecando?

Sugerencia para quien dirige: Pablo primero afirma: “cuando el pecado creció, sobrepujó la gracia”, y enseguida pregunta si perseveraremos en pecado para que la gracia crezca. No retira la primera afirmación; responde a la segunda cuestión desde la nueva identidad que nace de la unión con Cristo. También pueden preguntar: cuando hablamos del evangelio, ¿añadimos a veces alguna condición sin darnos cuenta?

6. (Pregunta opcional, si hay tiempo). ¿Cómo relaciona Gálatas 5:13-15 la libertad, el servicio por amor y la vida de la comunidad?

Sugerencia para quien dirige: la iglesia de Galacia se estaba desgarrando por la controversia sobre la circuncisión y la ley. Pablo no retira la palabra “libertad”, sino que señala su dirección: servirnos por amor unos a otros. Si la libertad no está guiada por el amor, también puede usarse para herirnos unos a otros.

Aplicación

7. “¿Qué fruto, pues, teníais?”: al mirar atrás, ¿hay algo que creías que no importaba pero que, en realidad, te quitó algo? (Comparte solo hasta donde quieras; quienes vienen por primera vez pueden limitarse a expresar lo que piensan).

Sugerencia para quien dirige: quien dirige comparte primero algo propio. No indaguen en pecados concretos; basta con hablar de lo que esa cosa quitó: tiempo, relaciones, paz o concentración.

8. Esta semana, ¿en qué pequeña cosa que sueles considerar “sin importancia” quieres vivir una vez conforme a tu nueva identidad?

Sugerencia para quien dirige: orienten hacia pasos pequeños. Recuerden especialmente que nadie debe hacer un gran juramento del tipo “desde ahora nunca más”. Una cosa, una vez, esta semana: eso basta. La lista de acciones que sigue mantiene este mismo enfoque.

Oración y práctica

Oremos juntos (unos 15 minutos)

Pidan a una persona del grupo que lea despacio Romanos 6:4 y después Romanos 6:14. Guarden dos minutos de silencio. Cada cual piensa en una pequeña cosa. Quienes quieran pueden orar con una o dos frases. Quien no desee hablar puede orar en silencio; quienes vienen por primera vez pueden escuchar en silencio, sin ninguna obligación de orar ni de expresar una postura. Para terminar, quien dirige pide para cada persona del grupo un fundamento firme, no una nueva carga. Las peticiones de oración quedan dentro del grupo; los asuntos delicados no se escriben en la aplicación ni se envían al chat del grupo. Por lo general, antes de dar seguimiento se pide permiso a la persona y luego se anota en privado solo una o dos frases necesarias. Cuando está en juego la seguridad de un niño o de alguien que no puede protegerse, o existe un peligro inmediato de autolesión o de dañar a otra persona, no es necesario obtener antes el consentimiento: hay que contactar de inmediato con los servicios de urgencias, la policía o los organismos de protección pertinentes de la localidad.

Pueden comenzar así (orientación para la oración):

Señor, gracias porque la salvación es gratuita y no la hemos ganado nosotros. También reconocemos que a veces tratamos esta gracia gratuita como una tarjeta que podemos usar, pensando que de todos modos hay gracia. Tu Palabra dice: “Porque los que somos muertos al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?”. Haznos ver de verdad que nuestra identidad y pertenencia han cambiado, y haz también que andemos en novedad de vida. Dices que el pecado no se enseñoreará de nosotros porque estamos bajo la gracia. Graba esta palabra en nuestro corazón para que sea el suelo sobre el que permanecemos, no una carga que nos aplasta. En el nombre de Jesús, amén.

Lista de acciones de esta semana (unos 5 minutos)

Después de orar, cada persona elige una de las siguientes acciones para esta semana. Basta con una; si ahora no sabes cuál escoger, no pasa nada.

No hace falta registrarlo ni informar a nadie. Si quieres, en la próxima reunión puedes contar cómo fue. Si no lo hiciste, lleva a la oración aquello que te frenó.

Si quieren seguir conversando

Pueden elegir la lección “De una sola decisión a la esclavitud” (Romanos 6:12-23) o “Libres en Cristo, hacemos morir el pecado por el Espíritu” (Romanos 7:14-8:17).

Guía para quien dirige