Él nos trata como amigos · Grupos pequeños

El liderazgo de Jesús: cómo seguir a Jesús, Lección 7. Leer Marcos 3:13-19. En el trabajo somos un engranaje al que otros asignan tareas; en la iglesia también reducimos el seguimiento de Jesús a recibir encargos y cumplirlos

Pasaje principal: Marcos 3:13-19

Marcos escribió con qué propósito estableció Jesús a los doce: “para que estuviesen con él, y para enviarlos á predicar” y “que tuviesen potestad de sanar enfermedades, y de echar fuera demonios”. **Estar con él y la misión forman parte de su llamamiento, y el texto menciona primero estar con él.** Más tarde Jesús lo expresó aún con mayor claridad: “mas os he llamado amigos”. Seguirlo no consiste solo en recibir tareas y cumplirlas.

Introducción

En el trabajo, a menudo se asigna a las personas según su función: tú te encargas de una parte, otra persona se encarga de otra, y al terminar cada cual entrega lo suyo. Es muy fácil trasladar sin cambios esta lógica a la iglesia: apuntarse para servir, entrar en un turno, cumplirlo y pasar a la siguiente ronda. Hasta que un día aparece un pensamiento agotador: parece que solo me utilizan para hacer cosas.

Estos versículos de Marcos 3 muestran con mucha claridad la manera de actuar de Jesús. Fíjate primero en el comienzo: “Y subió al monte, y llamó á sí á los que él quiso; y vinieron á él” (Marcos 3:13). “A los que él quiso” muestra que la iniciativa de escoger es suya; “vinieron á él”: los llamados acudieron.

Después aparece el armazón de esta lección:

Y estableció doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos á predicar, y que tuviesen potestad de sanar enfermedades, y de echar fuera demonios. (Marcos 3:14-15)

Cuenta cuántas cosas aparecen aquí: primero, estar con él; segundo, ser enviados a predicar; tercero, tener autoridad para echar fuera demonios. En el texto original, estar con él y ser enviados son dos propósitos paralelos; Marcos menciona primero estar con él, y el relato posterior también nos muestra este orden: los discípulos primero lo siguen y lo escuchan, y después son enviados. Ambas cosas pertenecen a su llamamiento; ninguna puede anular a la otra.

Mira después la lista (Marcos 3:16-19). Marcos escribe los nombres uno por uno: Simón, a quien puso por nombre Pedro; Jacobo y Juan, a quienes apellidó Boanerges, es decir, Hijos del trueno; Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Tadeo, Simón el Cananita y Judas Iscariote, el que entregó a Jesús. Vale la pena detenerse en dos aspectos de esta lista. Primero, puso otros nombres a tres de ellos. Esto muestra su autoridad para nombrarlos y enviarlos; el texto no explica qué función concreta desempeña aquí cada nombre. Segundo, Judas Iscariote figura en la lista. Marcos escribe con franqueza: “Y á Judas Iscariote, el que le entregó” (Marcos 3:19). El texto no explica por qué Jesús lo escogió; esta lista no describe un equipo perfecto.

En el Evangelio de Juan, Jesús explica esta relación con la mayor claridad:

Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: mas os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os he hecho notorias. (Juan 15:15)

La razón que da es muy concreta: el siervo no sabe lo que hace su señor, pero él les ha dado a conocer todo lo que oyó de su Padre. Es decir, no dejó a sus discípulos en la condición de quienes solo reciben órdenes sin comprender. ⚠️ Esto no anula que él sea el Señor y que nosotros debamos obedecerlo, ni elimina la honrosa identidad bíblica de ser “siervos de Cristo”: en el contexto del mismo pasaje dice que sus amigos hacen lo que él manda, y también que él los escogió y los envió.

Hay que dejar claras dos cosas para que esta lección no se desvíe. Primero, ser “amigos” no significa que estemos en pie de igualdad con él. En el mismo pasaje sigue siendo el Señor; el contexto de Juan 15:14 deja claro que es él quien concede esta relación de amistad. Segundo, que “primero estemos con él” no significa que podamos dejar de actuar. El envío y la autoridad aparecen en la misma frase. Al cambiar el orden, la obra no desaparece; sencillamente, deja de ser el fundamento de la relación.

Por eso, si hoy sientes que solo eres una pieza más del engranaje, este pasaje te dice: antes que nada, eres una persona a quien él llama para que vaya a su encuentro y esté con él. El ministerio viene después y brota de ahí.

Notas de estudio

1. “Llamó á sí á los que él quiso”. La iniciativa de escoger es suya, no de quienes fueron llamados.

2. Estar con él y ser enviados son dos propósitos paralelos. Estar con él, ser enviados a predicar y recibir autoridad para echar fuera demonios: el texto menciona primero estar con él, y el relato posterior conserva ese orden.

3. El envío y la autoridad no reciben menos importancia. Están en la misma frase. Esta lección no dice que no haga falta actuar.

4. Puso otros nombres a tres de ellos. Simón recibió el nombre de Pedro, y Jacobo y Juan el de Boanerges. Esto muestra su autoridad para nombrarlos y enviarlos; el texto no explica más qué función tienen aquí esos nombres.

5. Judas Iscariote figura en la lista. Marcos señala con franqueza que más tarde entregaría al Señor. El texto no explica por qué Jesús lo escogió, y no necesitamos inventar una razón.

6. Juan 15:15 destaca la diferencia entre saber y no saber. El siervo no sabe lo que hace su señor, mientras que Jesús dio a conocer a sus discípulos todo lo que oyó del Padre. Esto no es una definición completa de “amigo”: el mismo pasaje también habla de obediencia, elección y envío.

7. Ser “amigos” no significa estar en pie de igualdad. Es él quien concede esta relación; en el mismo pasaje sigue siendo el Señor.

Conversación

Apertura (unos 10 minutos)

Una aclaración antes de comenzar (quien dirige la lee en voz alta)

Lo que se comparte en el grupo no se cuenta fuera de él. Pero hay una excepción: si hay daño que continúa, está en riesgo la seguridad de un niño o de una persona vulnerable, o alguien corre peligro inmediato de hacerse daño o de dañar a otra persona, quien dirige no puede prometer confidencialidad absoluta. Por lo general, primero procurará hablarlo con la persona afectada y solo comunicará la información indispensable a quienes realmente puedan ayudar. Si se trata de un niño o de alguien incapaz de protegerse, o si existe un peligro inmediato, no se esperará a obtener su consentimiento; según la situación, se contactará al pastor, a profesionales acreditados, a la policía local, a los servicios de emergencia o a los servicios médicos. Si hay peligro inmediato, se debe pedir ayuda en ese mismo momento y no dejar sola a la persona.

Dinámica inicial: ¿Hay alguien que primero se interesó por conocerte como persona y solo después hizo algo contigo? ¿Qué diferencia notaste? (Quienes vienen por primera vez también pueden participar)

Sugerencia para quien dirige: conversen con ligereza. La mayoría distinguirá enseguida entre conocer primero a la persona y empezar asignándole tareas. Esta pregunta prepara el terreno para lo que sigue.

Repaso de la lección (quien dirige lo lee en voz alta; aproximadamente 1 minuto, para quienes no hicieron la preparación)

Esta lección se basa en Marcos 3:13-19. Jesús subió al monte, llamó a quienes él quiso y ellos acudieron. Estableció a doce para que estuvieran con él, para enviarlos a predicar y para darles autoridad de echar fuera demonios. Entre ellos estaban Simón, a quien puso por nombre Pedro; Jacobo y su hermano Juan, a quienes apellidó Boanerges, es decir, Hijos del trueno; Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Tadeo, Simón el Cananita y Judas Iscariote, el que entregó a Jesús. El pasaje relacionado está en Juan 15: Jesús dice que ya no los llama siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; los ha llamado amigos porque les ha dado a conocer todo lo que oyó de su Padre. Hoy hablaremos de cómo trata Jesús a quienes lo siguen.

Observación

1. Lean el versículo 13. ¿Quién toma la iniciativa? ¿Qué hacen las personas llamadas?

Sugerencia para quien dirige: “Llamó á sí á los que él quiso”: la iniciativa es suya. Las personas llamadas “vinieron á él”.

2. Lean los versículos 14-15. ¿Con qué tres propósitos establece a los doce? ¿En qué orden aparecen?

Sugerencia para quien dirige: para que estén con él, para enviarlos a predicar y para que tengan autoridad de echar fuera demonios. Pide al grupo que lea las tres cosas en el orden del texto y que se fije en cuál aparece primero.

3. Lean los versículos 16-19 y después Juan 15:15. ¿Qué llama la atención en la lista? Según Juan 15:15, ¿qué diferencia hay entre los amigos y los siervos?

Sugerencia para quien dirige: Jesús puso otros nombres a Simón, Jacobo y Juan; en la lista también aparece Judas, quien lo entregaría. Según Juan 15:15, el siervo no sabe lo que hace su señor, mientras que Jesús dio a conocer a sus discípulos todo lo que oyó del Padre.

Interpretación

4. Marcos pone juntos “estar con él” y “ser enviados”. Si faltara uno de los dos lados, ¿cómo se deformaría el seguimiento?

Sugerencia para quien dirige: es la pregunta central de la lección; dedíquenle más tiempo. Si solo queda el envío, aparece la lógica de “primero trabaja, y si te queda tiempo ya cuidarás la relación”; si solo queda estar con él, desaparece la misión que él encomienda. Pueden preguntar: cuando invitamos a alguien a servir, ¿qué solemos preguntarle primero?

5. (Pregunta opcional; háblenla si hay tiempo) ¿Por qué señala Marcos que Jesús puso otros nombres a tres personas? ¿Qué afirma el propio texto y qué cosas no podemos saber con certeza?

Sugerencia para quien dirige: el texto dice que él les puso esos nombres, lo cual muestra su autoridad para nombrarlos y enviarlos. No explica la finalidad de cada nombre, así que no hay que reducirlo sencillamente a “una relación cercana”. También pueden observar que en la lista aparece incluso quien más tarde lo entregaría.

6. En Juan 15, ¿cómo aparecen juntos la amistad, la obediencia, saber lo que hace el Señor y ser enviados?

Sugerencia para quien dirige: Jesús dio a conocer a los discípulos lo que oyó del Padre y tomó la iniciativa de llamarlos amigos; en el mismo pasaje dice que sus amigos hacen lo que él manda y que él los escogió y los envió. Hay que dejar claro que esto no nos pone en pie de igualdad con él ni elimina nuestra identidad de “siervos de Cristo”.

Aplicación

7. En la iglesia o en casa, ¿cuándo te has sentido como “una pieza del engranaje” a la que simplemente asignan tareas? (Basta con contar una situación, sin dar nombres; quienes vienen por primera vez también pueden participar)

Sugerencia para quien dirige: quienes quieran pueden compartir una o dos frases; los demás no explican ni se defienden. Quien dirige puede comenzar con un ejemplo propio, para que otros se atrevan a hablar. Si alguien dice que está al límite, escúchalo primero y, después de la reunión, ponlo en contacto personalmente con el pastor.

8. Esta semana, ¿cómo quieres dedicar un poco más de tiempo a “estar con él”?

Sugerencia para quien dirige: cuanto más concreto, mejor: leer la Biblia diez minutos al día sin preparar ninguna tarea; hablar con el Señor mientras caminas; empezar la preparación para un servicio guardando cinco minutos de silencio. La lista de acciones que sigue parte de esta pregunta.

Oración y práctica

Oremos juntos (unos 15 minutos)

Pidan a una persona del grupo que lea despacio Marcos 3:13-15 y después Juan 15:15. Guarden dos minutos de silencio. Cada cual puede preguntarse: últimamente, ¿mi seguimiento del Señor se ha reducido a completar tareas, con poco tiempo para escucharlo, comprender su palabra y caminar con él? Quienes quieran pueden orar con una o dos frases, quizá expresando solo un deseo. Quien no quiera hablar puede orar en silencio; eso también es oración. Quienes vienen por primera vez pueden escuchar tranquilamente, sin ninguna obligación de orar ni de expresar una postura. Al final, quien dirige cierra dando gracias por los hermanos y las hermanas que están sirviendo e intercediendo por ellos. Las peticiones de oración se quedan dentro del grupo; los asuntos sensibles no se anotan en la aplicación ni se envían al chat del grupo. Para un seguimiento normal, primero se obtiene el consentimiento de la persona y luego se anotan en privado solo una o dos frases indispensables. Si está en riesgo la seguridad de un niño o de alguien incapaz de protegerse, o existe un peligro inmediato de que alguien se haga daño o dañe a otra persona, no se espera el consentimiento: hay que contactar enseguida a los servicios locales de emergencia, a la policía o a una entidad de protección adecuada.

Pueden comenzar así (orientación para la oración):

Señor Jesús, estableciste a los doce, y lo primero fue que estuvieran Contigo. Reconocemos que muchas veces pensamos antes en lo que debemos hacer y en si lo hacemos bastante bien, y pocas veces recordamos que primero nos llamas a Tu encuentro. Dijiste que ya no nos llamarías siervos, sino amigos, porque nos has dado a conocer lo que oíste de Tu Padre. No permitas que convirtamos el seguimiento en una lista de tareas cumplidas; haz que cada servicio que prestamos brote de estar Contigo. Te lo pedimos en Tu nombre. Amén.

Lista de acciones de esta semana (unos 5 minutos)

Después de orar, cada persona elige una de las siguientes acciones para esta semana. Basta con una; si ahora no sabes cuál elegir, no pasa nada.

No hace falta registrarlo ni informar a nadie; si quieres, puedes contarlo en la próxima reunión. Si no lograste hacerlo, lleva a la oración aquello que te lo impidió.

Si quieren seguir hablando

Pueden elegir la lección de Lucas 10:38-42, “Él no quiere que vivamos atrapados en el ajetreo; siéntate primero a sus pies”, o la lección de Mateo 14:22-33, “Él nos da libertad y espacio para equivocarnos y crecer”.

Guía para quien dirige